Réplica y Apoyo a Yandrey Lay Fabregat (II), Guillermo Fariñas Hernández.

Coco.jpg

La Chirusa, Santa Clara, 23 de marzo del 2012, (FCP). Si creemos que constituye una hipocresía decir verdades a medias u omitirlas totalmente, entonces criticar a los disidentes al régimen, y acentuar solo los aspectos negativos de los adversarios, y jamás referirse a los positivos, qué será. Así mismo, cuando se describen a los partidarios del gobierno, estos nunca tienen defectos personales y siempre están plagados de virtudes.

A los contrarios a Fidel Castro y su gobierno, se les tilda de delincuentes comunes por los Expedientes Operativos amañados por la Seguridad del Estado, sin hacer un simple trabajo de investigación sobre la persona en cuestión. Algo que bien podría resolverse con una transparente y veraz indagación en su comunidad vecinal o centros de estudios y trabajo.

Jamás se les reconocen virtudes como pudieran ser: Haber sido buenos padres, hijos o hermanos, tampoco si cumplieron misiones internacionalistas, fueron excelentes trabajadores o concluyeron una titulación universitaria. De ser así, se obvia monumentalmente, porque los censores políticos argumentan que puede ser contraproducente a lo que se busca.

Todo lo anterior fue el primer punto frente a lo expresado en el programa de televisión “Buenas Nuevas” por Yandrey Lay Fabregat y fundamenta la integridad ética de los comunicadores sociales alternativos a la visión castrista de hacer prensa. El debate entre ambas partes debiera centrarse en la viabilidad o no, del socialismo y que defectos o no, tienen otros sistemas políticos.

En la segunda parte de este artículo queremos resaltar los confesados frenos que enfrentan los informadores oficialistas. Y estamos de acuerdo con Yandrey Lay Fabregat, con que el periodismo como oficio nunca es apolítico, pero tampoco debemos dejar de reconocer, lo correcto que diga un adversario ideológico nuestro.

Lay Fabregat ejecutó una catarsis pública respecto a los muchos impedimentos, que sufren los comunicadores filocastristas como él frente a la nomenklatura en ejercicio del poder político. En ocasiones llegamos a sentir miedo por lo que llegó a decir, porque la historia de la Revolución Cubana está plagada de recurrentes represiones, por mucho menos de lo dicho por él.

En primer lugar reconoció ante su audiencia, que el Periodismo Oficialista está falto de una contundente credibilidad en el seno de la ciudadanía nacional. Porque no refleja todos los matices de la realidad circundante, donde exista un equilibrio creíble entre los aspectos críticos y elogiosos de cualquier contexto reflejado.

Reprochó al nefasto “triunfalismo” que satura a la inmensa mayoría de los medios de prensa, tanto oficiales como seudoficiales, en los cuales solo se difunden supuestos logros en la sociedad nacional. Algo que se aleja flagrantemente de la objetividad, pues Cuba como país se encuentra sumido en una sistémica crisis económica, que a su vez influye sobre lo espiritual.

De ahí el chiste del inefable e imaginario niño cubano Pepito, una anécdota que se repite por parte de los cubanos afectados por la situación actual, sean estos profidelistas o antifidelistas: “Un vecino le pregunta a Pepito: Para dónde vas con esa jaba, si no hay nada que comprar y este le contesta: Voy para el Noticiero Nacional de Televisión, que allí siempre tienen de todo”.

Una burla que nos da la medida, que la prensa gubernamental no muestra fehacientemente, el entorno efectivo que sucede en el interior de la sociedad cubana. Y esto fue confesado públicamente por el segundo al mando del gremio de periodistas defensores del castrismo cual sistema político totalitario en la provincia de Villa Clara.

Otra temática que llamó la atención de los televidentes, resultó aquella donde acepta abiertamente, que la creación de blogs y cuentas en twitter o facebook por parte de periodistas del régimen es una tarea orientada desde las más altas esferas del gobierno. Lay Fabregat le confesó al mundo, que ellos les temen al intercambio ciudadano mediante las Redes Sociales.

También resultó elocuente la descripción de los mecanismos de censura, que posee la nomenklatura fidelista. Especificó de forma burlesca en los llamados Asesores de Prensa, a quien denominó peyorativamente Censores de Prensa y le enfatizó a su colega conductora del espacio de marras: “¿Aquí también los llaman Asesores… no?”.

Explicó este joven articulista, que un trabajo periodístico por lo general pasa por tantas manos de Asesores, que lo mutilan poco a poco y cuando lo van a publicar ya no se parece en nada al original. Entonces el periodista se ve en la disyuntiva, de aceptarlo así con las referidas incongruencias o no ser publicado, que es la razón de ser de todo corresponsal.

A su vez explicó, como el Ministro de Transporte emitió una Circular, donde le prohibía a los directivos de empresas de subordinación nacional como Traviesas de Hormigón y Recapadora del Centro a no dar información a la prensa sin su autorización. Por lo que los journalistas interesados tenían que viajar a La Habana, pues por teléfono era imposible hablar con el ministro.

Yasmín Conyedo Riverón, periodista alternativa actualmente en prisión, quien emitía una visión distinta a la oficial.

 

About these ads
Esta entrada fue publicada en SOCIEDAD y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s