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Igualdad y Privilegios I, Ramón Jiménez Arencibia.

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El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 4 de noviembre del 2011, (FCP), La propia marcha de lo se llama aún Revolución, pone al desnudo las grandes diferencias que existen hoy en el país. Habían desaparecido según la teoría oficial vigente marxista-leninista, por la cual se guía el proceso nacido el primero de enero del año 1959, las clases sociales en que se dividía la sociedad cubana.

Con drásticas medidas no bien pensadas, sin tomar en cuenta el contexto histórico en que surgió la revolución, los dirigentes de la misma comenzaron a dar pasos en falso. Promulgaron la Primera y Segunda Ley de Reforma Agraria, que fueron los primeros golpes asestados a la propiedad individual rural, después vino todo el proceso de las nacionalizaciones.

Cada paso que el nuevo poder ejecutaba, violentaba el sistema de la Libre Empresa y de la propiedad individual y propinaba duros golpes al Estado de Derecho. Leitmotiv del castrismo es el cacareado igualitarismo que el régimen con sus medidas autoritarias y sin el respaldo de una base productiva, ha querido imponer.

A 52 años de la instauración de ese fenómeno, se describe una nueva composición social cubana. El Sociólogo cubano, en la diáspora Juan Clark, afirma en su ensayo “Igualdad y Privilegio”: “Al principio en el nuevo ejército el más alto grado era el de Comandante, eliminándose los grados superiores y los uniformes lujosos.”

Continuaba Clark: “Líderes revolucionarios procuraban identificarse con los humildes, compartir de manera notoria los sacrificios que las transformaciones revolucionarias requerían. Era visible la participación de los dirigentes a todos los niveles en los trabajos voluntarios con el pueblo. Múltiples medidas populistas se implementaron.”

El sociólogo Clark, en dicho ensayo escribe: “Se implementó la Reforma Agraria para dar tierra al campesino, más tarde la Reforma Urbana para dar la propiedad de la casa al que no la tenía, se proclamaron nuevas oportunidades de educación, con la alfabetización, y el nivel universitario para las capas humildes…”.

“…Se popularizó el término <compañero>, era difícil ver a algún líder revolucionario vistiendo de cuello y corbata. Y a fines del año 196l se había desposeído de sus tierras a los altos sectores de la sociedad pre castrista, los que dejaron de existir como clase dominante en el campo, al igual que los grandes comerciantes e industriales…”.

“…Esas medidas populistas fueron aparejadas con otras de corte totalitario, y la revolución que se había pregonado verde como las palmas, se tornaba roja, y con la bandera de la Hoz y el Martillo. En la Constitución Socialista de 1976 se establecía el principio de la igualdad de los seres humanos”.

Transcurrido más de medio siglo se ha logrado conocer a través de encuestas efectuadas que hay tres grupos de privilegiados. En primer lugar y de forma muy sólida los Comandantes, hoy generales y los líderes de alto nivel en el partido Comunista, un poco más abajo los administradores de importantes entidades.

Un segundo grupo de beneficiados los encontramos en quienes engrosan las nuevas inversiones foráneas, también, pero con menos proporción, los miembros de la Seguridad del Estado, así como dirigentes de los Comités de Defensa de la Revolución. El tercero integrado por extranjeros, grandes figuras del deporte y las artes. Surgió así el fenómeno de la Nueva Clase.

Es importante la definición que el ciudadano común hace del privilegio en el contexto cubano. Este es el uso de bienes y servicios a los cuales el resto de la población no tiene acceso, incluso le resulta imposible tenerlos. Existen privilegios sustanciales tales como vivienda, compra de artículos en general, la mayoría de los cuales están racionados desde el año 1962.

Refiriéndose al tema Juan Clark dijo: “El tener dinero, la necesidad y/o el interés, no garantizan al cubano promedio el acceso igualitario a las arcas mencionadas. Por otra parte, la conexión con la política, ser familiar cercano, amigo o amante de un pincho o un mayimbe, ha asegurado dicho acceso de una manera especial y aún sobreabundante”.

La promulgación de la primera y segunda Ley de Reforma Agraria,fueron los primeros golpes asestados a la propiedad rural individual. Imagen Tomada.