Un Nuevo Bodrio de Traición (XXIX), Guillermo Fariñas Hernández.

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La Chirusa, Santa Clara, 19 de octubre del 2012, (FCP). Con la enorme ola represiva desatada antes y durante el derribo de las dos avionetas de “Hermanos al Rescate”, lo que trajo la fracturación del proyecto unitario Concilio Cubano, se tuvo una visión negativa de lo ocurrido. Muchos creen, que aquel fracaso ayudó a percibir con madurez cómo demócratas y patriotas prolibertarios actuaron ante el dilema de huir o quedarse ante el totalitarismo.

Pero lo de mayor significación positiva para la disidencia, al naufragar Concilio Cubano, estuvo en que se vieron a trasluz a varias figuras disidentes hasta ese momento muy prominentes. Y los opositores no violentos, menos expertos, comprendieron de golpe que cualquiera por muy publicitado o con una larga historia anticastrista, podía ser un chivato cuidadosamente fabricado.

Una de las cuestiones que más impactó positivamente ante la opinión pública internacional y nacional, respecto al actuar opositor sobre Concilio Cubano, resultó la venida a menos de varias Vacas Sagradas Disidentes. Porque el gobierno y sus órganos represivos, en su afán de romper Concilio, “quemaron” a algunos de sus más cotizados agentes.

No son pocos los analistas de la situación cubana que aseguran a este, como el punto a partir del cual comenzaron a salir a la palestra pública los Nuevos Líderes Opositores Emergentes. Quienes asumieron y mantuvieron posturas coherentes en su actuación en Concilio Cubano, un proyecto que resultó monitoreado intensamente, tanto desde dentro del país como desde fuera.

Tenemos el caso particular del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba (PPDHC), primera organización partidista en la disidencia nacional, fundada por el Doctor en Medicina y Especialista en Psiquiatría Samuel Martínez Lara, actualmente fallecido. Quien había viajado al exilio en los momentos en que se desarrolló el proyecto unitario Concilio Cubano.

Este partido anticastrista quedó dividido en dos facciones por la crítica de gran parte de sus propios militantes a su presidenta, la señora Odilia Collazo Valdés. Esta era considerada una Vaca Sagrada Disidente, pues aunque ella no había sido Prisionera Política o de Conciencia, como sí lo habían sido otros en ese status, ella poseía un Alto Capital Político Familiar.

El padre de Odilia había sido sargento de la Union State Marine de los Estados Unidos de América y combatió en la II Guerra Mundial y en la Guerra de Corea. Tras 1959 formó parte de la Marina de Guerra Revolucionaria (MGR) de Fidel Castro y pasada la Crisis de Octubre de 1962, fue licenciado por conspirar junto a otros marinos contra el comunismo.

Finalmente resultó arrestado y encarcelado en las duras prisiones de La Cabaña e Isla de Pinos, para allí ser uno de los legendarios Plantados, presos políticos que no aceptaban el uniforme de los reos comunes y no se reeducaban. Este hombre salió de las cárceles castristas en 1979, cuando se produjo la liberación masiva de reos políticos. Murió en Cuba en 1988.

Todo lo antes referido le granjeó una alta estima a Odilia Collazo entre los sectores anticastristas más radicales en el exilio y estos mismos la auparon ingenuamente a ser considerada una de las figuras relevantes de la Disidencia Interna. Poco a poco ascendió en jerarquía dentro del PPDHC hasta alcanzar la presidencia del mismo en 1993.

Sin embargo, un grupo de altos cargos en el PPDHC cuestionaban los notorios sabotajes a la labor unitaria de Concilio Cubano por parte de su presidenta, y la tildaban de ser una infiltrada castrista. Algo que nadie se había atrevido a decirle en alta voz y que produjo un efecto devastador al interior de su propio partido para su imagen como gran líder.

Sería bueno recordar y reconocer a estos críticos de Odilia Collazo Valdés, que la vida y la Historia de Cuba les dio después toda la razón, ellos se nombran: Lázaro González Valdés, Lázaro García Cernuda y René Montes de Oca Martija. Hoy todos ellos se encuentran exiliados y todos tuvieron que pagar un alto costo personal por revelar a esta delatora.

Los oficiales de la Dirección General de Contra Inteligencia (DGCI) del Ministerio del Interior decidieron dejar prisionero a González Valdés, por ser este el más fuerte detractor de Lily, como apodaban a Odilia. Este compatriota sufrió dentro de las ergástulas fidelistas un nivel de ensañamiento proverbial, como venganza al desenmascaramiento de la Collazo Valdés.

Mientras que García Cernuda y Montes de Oca Martija quedaron en las calles en la estructuración del nuevo Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, Afiliado a la Fundación “Andrei Sájarov”. La sola existencia de esta entidad contestataria golpeaba diariamente la aceptación de Odilia Collazo Valdés como una de Las Vacas Sagradas Opositoras.

La posición privilegiada y de total credibilidad que ostentaba Odilia Collazo Valdés no pudo ser recuperada jamás por los oficiales manejadores de la Agente “Tania”, y esto marcó el inicio de su ocaso como infiltrada. Ella fue destapada por la Televisión Cubana oficialista, en los juicios sumarísimos de abril del 2003, como la Agente “Tania” de la Seguridad del Estado.

Aunque también otras Vacas Sagradas Disidentes dejaron mucho que desear en cuanto a su comportamiento respecto a Concilio Cubano, sin lugar a dudas, el descredito por lo que representaba Odilia Collazo en la disidencia interna ayudó a madurar. La experiencia sacada del chasco de Concilio fomentó el enfrentamiento a otras figuras disidentes prefabricadas.

Odilia Collazo fue considerada una de las figuras más relevantes de la Disidencia Interna

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