La Moringa y la Sopa de Piedras, Carlos Valhuerdi Obregón.

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Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 2 de noviembre de 2012, (FCP). Rosita y Cuca son dos hermanas de la tercera edad, siempre dispuestas a darle toda credibilidad a la prensa oficialista, por lo que asumieron con profunda fe y alegría el anuncio sobre las propiedades milagrosas que dicen que tenía la mata de Moringa. Pues el precio de la susodicha yerba, en comparación con las propiedades nutricionales que se le atribuyen, es irrisorio.

Ventaja que agradecieron de inmediato a la “benéfica revolución” sin que hubiesen comprobado los resultados de tan “prodigioso” manjar. De inmediato las ancianas comenzaron a crear recetas culinarias con base y sustento en la Moringa. Según el periódico esa planta tiene varias propiedades y nutrientes, desde aceite hasta la escasísima proteína.

La situación de estas ancianas se ha visto terriblemente afectada después de que Bienestar Social les retiró su ayuda. Razón esta que les imposibilita conseguir comestibles fuera de los que les están asignados por la “Libreta de Racionamiento” a menos precio, pero que no les alcanzan para el mes, y los importes exorbitantes del agromercado no les permiten su adquisición.

Ambas hermanas vieron en la Moringa la solución a las penurias alimenticias por las que atraviesan, desde que no reciben nada del “bondadoso Estado revolucionario, que jamás deja desamparado a nadie”. Entre los platos confeccionados con Moringa estaban un caldo vegetal cuyo único contenido era la yerba de marras, que era el más utilizado por las ancianas.

También idearon el arroz con Moringa, al cual le daban un color amarillo gracias a una mata de Bija que hay en la casa de una vecina y hasta al picadillo de Soja le añadían sus hojitas de Moringa para hacerlo más nutritivo. Con las flores de la mata hacían infusiones, lo que les provocaba un sueño relajante, a veces también las utilizaban como ensalada.

Hasta se les ocurrió hacer un dulce de Moringa, pero creo que no les dio muy buen resultado porque nunca más volvieron a mencionarlo. El caso fue que cuando se les acababa el Arroz sobre el día 10 se dedicaban a consumir sopa de Moringa exclusivamente, por lo que al final de cada mes estaban más escuálidas y decaídas que de costumbre.

Al tercer mes de estar con sus insólitas recetas y consumir en los últimos 20 días de cada mes solo caldo de Moringa, se desmayaron y al realizarles los análisis de sangre prescritos se comprobó que padecían de anemia por carencias nutricionales. Nada que con la Moringa pasa igual que con la paja de Caña en el sustento bovino, esto me remontó a mi época de universidad.

Cuando cursaba el tercer año de Medicina Veterinaria se celebró en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas un evento científico sobre Nutrición Animal. Por aquel entonces el profesor de esa asignatura era además el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, el Candidato a Doctor Francisco Díaz Casas.

En ese tiempo el desaparecido Campo Socialista ofrecía Doctorados en cualquier asunto sin importancia, el problema era repartir grados científicos a diestra y siniestra, por lo que Díaz Casas hizo su candidatura en “Paja de Caña”. Razón esta que lo “autorizaba” a disertar sobre dicho tema y exaltar ese producto sin importarle el poco valor nutricional que tiene.

Cansado de tanta perorata sobre la “fabulosa” paja de Caña, el Doctor Troadio, Profesor Titular de Bioquímica pidióle permiso y rebatiéndole dijo: “Mira Pancho la paja de Caña solo aporta fibra vegetal que llena al animal, pero sin nutrientes. Eso es igual a una sopa de piedra, te llena pero no te aporta nada”.

Al ver que Francisco proseguía en defensa del tema de su doctorado, el profesor Troadio le argumentó: “Mira Pancho esto no tiene discusión, si tú a la sopa de piedras le añades un trozo de filete, papa, aceite y especias de todo tipo, te aseguro que tomarás tremendo alimento. Lo mismo ocurre con la paja de Caña con miel de pulga y urea, la vaca que se lo coma quedará satisfecha”.

Por tanto, lo sucedido a Cuca y a Rosita confirman que las flores de la Moringa sirven para dormir, relajar y calmar los nervios, pero no debemos confundirla con el Tilo, según el Doctor Juan Tomás Roig. Además, informa este sabio cubano en su Diccionario Botánico que de las semillas de esa planta se extrae el aceite benoptérico, empleado en medicina.

Pero también corrobora lo ocurrido que jamás debemos sustituir la carne, la leche y los huevos por Moringa, pues lo que Natura no da, por más que te lo asegure el Granma y el mismísimo Fidel Castro, la Moringa no te lo ofrece. Sería como tomar sopa de piedras sin condimentos, viandas y carne, te llenaría hasta la ingesta, pero sin beneficios nutritivos.

Fidel Castro anunció que las propiedades nutritivas de la Moringa pueden sustituir las de la leche, los huevos y la carne.

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