Libertad por la Palabra de Dios, Antonio Raúl Machado Garcia.

Antonio.jpg

Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 9 de noviembre de 2012, (FCP). Todo individuo que por la obra del Espíritu Santo y su actuar en fe ha experimentado el Nuevo Nacimiento, ha sido hecho libre de la autoridad del Diablo y del pecado para una vida nueva en Cristo Jesús. La Biblia declara: “…el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Col.1.13-14).

El ser humano se halla, por causa del pecado, atrapado bajo el dominio esclavista del Maligno. La libertad es el resultado de la redención que tenemos en Cristo por medio de su sangre, la misma que fue derramada en la cruz del Calvario aproximadamente 2000 años atrás, pero todavía es eficaz para operar salvación en todo aquel que cree.

Desde el punto de vista legal, Satanás no tiene ninguna autoridad sobre el creyente, pero este sujeto no respeta esa libertad y trata de mantener atado al cristiano. Los hijos de Dios necesitan dos cosas para ser completamente libres: primero, adquirir conocimiento de que es libre por la Palabra, documento legal de nuestra libertad, y luego ejercer por la fe esa posición.

Particularmente en nuestra Isla atravesamos una crisis de identidad con el verdadero evangelio de Cristo. El mismo, que se supone lleve al creyente a una nueva dimensión donde se respira completa libertad, solamente ha logrado, por la errónea predicación de muchos “líderes cristianos”, conducir a los nuevos creyentes al temor y sumisión al Partido gobernante.

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn.8.31-32). Cristo les hablaba a personas que creían en él, lo que prueba que no es suficiente creer en Jesús, es necesario permanecer en su Palabra.

Disciplinada manera de vivir, pensar y actuar del cristiano por medio de la Palabra de Dios, es lo que constituye a alguien que ha creído en el Hijo de Dios en un verdadero discípulo de Jesucristo. El Espíritu Santo va a usar la Palabra para enseñarnos a cerca del Salvador, y un discípulo o estudiante, es uno que recibe enseñanza.

Mandato de Jesús es: “Id, y haced discípulos a todas las naciones…”, pero podemos preguntarnos cómo. La explicación se encuentra en el siguiente verso: “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”. Cualquiera puede decir que es cristiano, aunque son los que ponen en práctica en sus vidas el Consejo de Dios, los que son auténticos hijos del Altísimo.

Buen conocimiento de las Escrituras guiará a los cristianos para conocer la verdad, o sea percibir correctamente la realidad de todas las cosas cualquiera sea su naturaleza, ya sean espirituales, naturales, sociales o políticas. Un conocimiento efectivo de la verdad es imprescindible para una confrontación con Satanás, puesto que este individuo es el padre de mentira (cf. Jn.8.44).

Por esta causa Pablo, el apóstol, declaró a los cristianos en Éfeso: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios… Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia” (Ef.6.14). Equipados con este arsenal nunca el diablo podrá, a pesar del engaño, movernos de nuestra fe en nuestro Señor Jesucristo.

Las Sagradas Escrituras nos transportan al conocimiento de la verdad a cerca de Jehová (Dios el Padre), Jesucristo (Dios el Hijo), el Ayudador (Dios el Espíritu Santo), Satanás (El engañador), el universo y el hombre. También nos revela la Palabra lo que somos en Dios, la posición que tenemos en Cristo, y lo que podemos hacer por medio de Jesucristo.

Satanás nunca va a darle a conocer al creyente el estado de liberación que puede disfrutar a través del sacrificio de Cristo, él tiene la responsabilidad de descubrirlo al escudriñar la Biblia. Pablo enfatiza: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitad” (Ga.5.1).

Estados Unidos de América, en el siglo XIX, se vio envuelto en una guerra civil que resultó en la abolición de la esclavitud, aunque muchos esclavos seguían bajo el yugo de sus amos porque no sabían que el presidente Lincoln los había declarado libres. Muchos cristianos vagan así por esta vida debido a que no han leído su carta de libertad, la Palabra de Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s