Un Nuevo Bodrio de Traición (LIII), Guillermo Fariñas Hernández.

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La Chirusa, Santa Clara, 12 de abril del 2013, (FCP). Con frases discretas nos pusimos de acuerdo en continuar con los planes ya trazados, y el domingo 25 del mes de enero salimos en mi sillón de ruedas a hacer un recuento de lo hecho y sobre todo lo por hacer. Junto al hoy fétido rio Bélico, Ramón Jiménez Arencibia, Rafael Pérez González, Carlos Martínez Yera, Magalis Suárez Martínez y yo, acordamos los próximos pasos a dar.

Me pude dar cuenta que aquellos hermanos y hermanas de luchas e ideas nunca dejaron de analizar los comportamientos y proyecciones de la oposición no violenta en zona central del país. Ellos, bajo ningún concepto perdieron el rumbo en su idea esencial, que se consolidaran varias organizaciones prodemocráticas en la ciudad de Santa Clara.

Al economista y exprisionero político en 1968 durante La Microfracción, Ramón Jiménez Arencibia, le gustaba asegurar con vehemencia: “Santa Clara es la pieza clave para levantar a la oposición en la región central primero, y en toda Cuba después, porque poseemos una posición geográfica intermedia entre el occidente y el oriente del país”.

Mientras el exprofesor de Matemáticas (como ciencia exacta) de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Rafael Pérez González, acotaba poseído: “Dentro de los límites de Santa Clara convive una comunidad profesional conformada por la Universidad Central, el Instituto Superior de Ciencias Médicas, el Instituto Superior Pedagógico y el Instituto de Cultura Física…”.

Y continuaba: “… además aquí existen varios centros de investigaciones adjuntos a esas universidades, donde los investigadores piensan por sí mismos, leen mucho y viajan al extranjero a eventos científicos, por lo que pueden comparar, también dentro de la ciudad convive una comunidad intelectual importante, que tiene hasta una editorial; La Capiro”.

Carlos Martínez Yera, graduado en Psicología, resumía a todos los presentes: “Por Santa Clara ser la mayor ciudad de la región central del país, lo que se haga bien o mal aquí le servirá de modelaje sociológico en un fenómeno como es la práctica de la oposición pacífica interna a otras ciudades del territorio y a otras provincias cercanas”.

Por suerte para la causa de la democracia en nuestra Patria, aquel proyecto previo resistió con un bajo perfil desde el punto de vista mediático, pues Ramón Jiménez y Rafael Pérez todavía no se habían jubilado. Ellos, como sostenes económicos de sus familias aportaban ideas brillantes a los ideales libertarios, pero necesitaban pocos años para pensionarse y asumir mayor protagonismo.

Tras salir yo de prisión en enero del 2004, después de una prolongada huelga de hambre en el habanero Hospital Militar “Dr. Carlos J. Finlay”, poseía una imagen física totalmente deteriorada por la misma. Sin embargo mis hermanos arguyeron que mi perfil como opositor al régimen castrista se había fortalecido interna y externamente, por lo que debíamos aprovecharlo.

Aunque hoy parezca increíble, en los 14 meses que estuve encarcelado y en huelga de hambre y sed, estos dos “tanques pensantes”, Rafael y Ramón, realizaron una caracterización-identificación de posibles dirigentes opositores y sus probables perfiles de trabajo. Me percaté que ya todo estaba masticado y aún sobre un sillón de ruedas solo debía ponerme a trabajar

Ellos consideraron que ya se hacía necesario poseer una entidad política que tuviera una relativa autonomía ante los medios de prensa radicados en el exterior. Esta relatividad en sus acciones opositoras fundamentalmente en las calles, se debería equilibrar con una férrea disciplina interna respecto al núcleo de “tanques pensantes”.

Así que casi inmediatamente con mi salida de las ergástulas castristas se creó como entidad política del Foro de Estudios Sociales “Marta Abreu” el Movimiento Cristiano de Cuba (MCC). Era la primera institución que construíamos en el nuevo concepto de diversificar las proyecciones disidentes en la ciudad de Santa Clara.

Esta institución fue presidida por Carlos Martínez Yera, quien es Licenciado en Psicología, y secundada por su esposa la Licenciada en Economía Magaly Suárez Martínez. Su principal misión consistía en ejecutar hacer acciones puertas afuera, distribución de literatura censurada por el gobierno y actividades proselitistas para aumentar la membresía.

En aquella reunión en la orilla del “Bélico” se acordó conformar una agencia de prensa creíble y profesional, que con discreción fuera regenteada por El Foro de Estudios Sociales “Marta Abreu”. En primera instancia se pensó en contar con los servicios o recibir clases de periodismo de María Elena Alpizar Ariosa e Isabel Rey Rodríguez, pues ambas ejercían esa profesión.

Pero la propia suerte nos ayudó en estos menesteres comunicativos-informativos, debido a que José Ramón Moreno Cruz y Orlando Chinea Paret estuvieron de acuerdo en entrar como miembros del Foro de Estudios Sociales “Marta Abreu”. Y lo más importante de todo, pusieron a nuestra disposición la Agencia Cubanacán Press, creada por ellos el 10 de octubre del 2003.

José Ramón Moreno Cruz nos proporcionó una secuencia de talleres sobre periodismo, fundamentalmente hizo énfasis en la correcta redacción de noticias. A partir de ese momento el núcleo de directivos del Foro de Estudios Sociales “Marta Abreu” rigió las noticias, pues Moreno Cruz se concentró en la redacción y corrección de artículos de opinión.

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