Reforma Migratoria o Devolución de Derechos.

 Reforma Migratoria o Devolución de Derechos. Rafael Pérez González. Houston, Texas. Estados Unidos, 8 de Junio del 2013 (FDC). Gran alboroto ha tratado de crear en la comunidad internacional el régimen de Raúl Castro con su llamada “Reforma Migratoria”. Con este nuevo “bando”, pretenden hacer creer al mundo que en Cuba se produce una apertura hacia la democracia, para obtener así ventajas políticas y económicas, como por ejemplo que Europa levante la Posición Común.

Esta reforma se publicó en la Gaceta Oficial cubana del 16 de octubre de 2013. En ella se modifica la anterior ley No. 1312 “Ley de Migración”, de 20 de septiembre de 1976. Hagamos un análisis detallado de la “nueva ley”, para descubrir sus verdaderas intenciones y borrar así con ello, la cortina de humo con que el régimen pretende ocultar sus verdaderas intenciones.

Comenzamos citando el Artículo 23 donde se dice “los cubanos residentes en el país no pueden obtener pasaporte en los casos”: d) Cuando razones de Defensa y Seguridad Nacional así lo aconsejen. h) Cuando por otras razones de interés público, lo determinen las autoridades facultadas. No se especifica cuáles son los impedimentos citados en ambos artículos para no conceder el pasaporte, sobre todo en el inciso h.

Es decir, la obtención de un pasaporte no es un derecho pues con eso de “…lo determinen las autoridades…”, a cualquiera se le podrá negar este documento. Sin embargo llama poderosamente la atención que  el “bando” no dice como reclamar esta decisión. O sea, a usted le niegan el documento, no se entera del porque  y no tiene a quien reclamar. ¿Se puede considerar esto como ley en un país democrático?

Pero no contentos con esto los legisladores castristas también establecen prohibición para que un cubano salga del país y en artículo 25  inciso h): “Cuando por otras razones de interés público, lo determinen las autoridades facultadas”.  En la Cuba de los Castro la “determinación” de un asunto por las autoridades es risible.

Basta recordar por ejemplo la prohibición de la tenencia de dólares americanos y su “desprohibición” cuando aun había cubanos cumpliendo prisión por ese supuesto delito, que de la noche a la mañana se esfumó del código penal castrista sólo por conveniencias económicas, Pues algo que es considerado delito no puede dejar de serlo de la noche a la mañana.

Yo nunca tildaría este bando de ley, puesto que en mi opinión para que una ley lo sea, tiene ante que todo que ser justa. De lo contrario se podría tomar como “ley” aquella aseveración de: “quiero vivir en un libertad absoluta y poder moverme de un lado a otro con mis esclavos sin ser molestado”. Así perciben la jurisprudencia los genocidas hermanos Castro.

Pero incluso podríamos dejar lo anterior a un lado, y analizar lo que ellos insisten que otros vean como un paso hacia la democracia. Todos estos supuestos  derechos que ahora le ofrecen como dádiva a su pueblo, este  los tenía ya, desde época tan lejana como 1940, pues la constitución de ese año, establecía en la parte de “Derechos Sección Primera,  De los derechos individuales Artículo 30”:

 “Toda persona podrá entrar y permanecer en el territorio nacional, salir de él, trasladarse de un lugar a otro y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte u otro requisito semejante, salvo lo que se disponga en las leyes sobre inmigración y las atribuciones de la autoridad en caso de responsabilidad  criminal. Ningún cubano podrá ser expatriado ni se le prohibirá la entrada en el territorio de la República”.

Fidel Casto aludió a esta constitución más de 30 ocasiones en  “La Historia me Absolverá”, en su autodefensa en el juicio que se le siguió tras los sucesos del cuartel Moncada por el atacado. Sin embargo, al poco tiempo de tomar el poder despojó al pueblo de Cuba de esos mismos derechos que el reclamó para sí, de dicha carta magna, incluyendo los de entrar y salir libremente del país.

Los que ahora fingen devolver derechos fueron “los mismos” que los prohibieron, ellos implantaron la tarjeta blanca y las restricciones que ahora eliminan. Además, eliminaron la prensa y la libertad de expresión, prohibieron toda actividad económica privada, intervinieron casi todas las tierras cultivables del país y consideraron traidores a la patria a los que deseaban salir del país.

Baste recordar los cubanos que murieron en Cuba y en la diáspora añorando ver sus seres queridos por última vez y los Castro se lo impidieron. Emblemático es el caso de la célebre salsera cubana Celia Cruz a la que se le prohibió asistir al funeral de su madre en Cuba, a pesar de ser ella cubana. Los mismos genocidas que tuvieron esas faltas de humanidad, ahora quieren enviar al mundo cantos de sirena con su mal llamada “ley” migratoria.

¿Puede entonces calificarse esta nueva “ley” como un paso positivo? Esto lo pudiéramos comparar con un criminal que secuestre y asesine a sus víctimas, pero a la  número 10 la deje en libertad y que entonces se diga,  que  ha tenido un rasgo de humanidad al no asesinarla.

Un gobierno, con un record criminal de décadas, no puede  ahora  tratar de engañar al mundo, al devolver con esta mal llamada “Reforma Migratoria”, parte de lo que “ellos mismos” le arrebataron a su pueblo. Siguen siendo los mismos criminales que cercenaron estos derechos. Por eso el mejor nombre para este “bando” sería “devolución de algunos derechos al pueblo cubano”.

  Celia Cruz

 El caso de Celia Cruz demuestra que los Castro no pueden albergar ningún sentimiento de humanidad, pues sencillamente no tienen corazón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s