Martín Magdaleno Dihígo Llanos, El Pelotero más Grande del Béisbol Cubano, Jorge Luis Artiles Montiel ¨Bebo¨.

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Capiro, Santa Clara, Villa Clara, 19 de julio del 2013 (FCP). Martin Magdaleno Dihígo Llanos, “El Inmortal” o “El Maestro” el pelotero cubano más grande de todos los tiempos, fue el primer latinoamericano elegido al Salón de la Fama de Cooperstown, aunque no jugó en las Grandes Ligas, además fue insertado en el Salón de los Inmortales en República Dominicana, México, Cuba y Venezuela. También fue el más grande en la Liga Independiente de Color en Cuba y Estados Unidos. Él jugó todas las posiciones del diamante y como manager fue excelente.

Nació en Pueblo Nuevo, Matanzas, el 25 de mayo de 1905, de familia negra y pobre, su padre Benito Dihígo fue sargento del Ejército Libertador de Cuba contra el yugo español, a las órdenes del general Pedro Betancourt, mientras su madre Margarita Llanos fue ama de casa. Dihígo murió el 19 de mayo de 1971 en Cruces, Cienfuegos, pobre y abandonado por las autoridades gubernamentales, las cuales hicieron caso omiso a tal acontecimiento por los medios.

Su progenitor le inculcó la lectura de la historia libertaría de la Patria, por eso siempre defendió los derechos de los pobres y los negros. Desde joven luchó por los trabajadores azucareros y estibadores portuarios de “La Atenas de Cuba”, que en su mayoría pertenecían a la religión Abakuá. Esto lo llevó al deporte y dijo en una ocasión: “No sé porque contratan peloteros extranjeros para jugar en la Liga Cubana, si aquí hay peloteros mejores que los importados”.

El Inmortal fue bueno en todas las posiciones, y como lanzador ganó más de 260 juegos, además su promedio en el bateo fue 400 de average, también tuvo muchos éxitos como manager en Cuba, México, Panamá, República Dominicana y Venezuela. Al producirse el mal llamado triunfo de la revolución de 1959, no emigró aunque ya estaba retirado del béisbol activo, y contribuyó al desarrollo de peloteros cubanos de la década de 1960 del siglo pasado.

El Maestro debutó el 23 de enero de 1923 como jugador Profesional en tercera base con el Club Los Rojos del Habana, o Los Leones de La Habana, en la Liga Profesional Cubana, y su manager fue el otrora estelar exreceptor de las Grandes Ligas Miguel Ángel González. En las edades juveniles jugó con los Piratas de Matanzas donde se destacó en todas las posiciones, sobre todo en el shortstop.

A lo largo de casi dos décadas, Dihígo deleitó a los fanáticos cubanos, estadounidenses, mexicanos, venezolanos y dominicanos, lo mismo como pitcher que como jugador, demostró el dominio de las nueve posiciones. El mejor ejemplo para corroborar tal afirmación lo encontramos en el resumen de las estadísticas del campeonato cubano 1935-1936, en el cual vistió la franela de Los Leopardos de Santa Clara, con quien conquistó los títulos de bateo, con 358, y el de los lanzadores, con 11 triunfos y dos reveses, así como el promedio de carreras limpias por juego.

Martín Dihígo fue discriminado por el color de su piel, y por ser latinoamericano, por eso nunca se pudo desenvolver en el béisbol de las Grandes Ligas, pero al concluir el primer certamen donde participó, en la Liga Profesional Cubana, ya el empresario Alejandro Pompéz lo incluyó en la nómina del team Cubans Stars. Allí fue la principal estrella, la más seguida por fanáticos y scouts de las Grandes Ligas, por esto fue conocido por El Inmortal.

Durante 25 temporadas entre 1922-1947 alternó con jugadores del calibre de las Estrellas de las Grandes Ligas, Ligas Negras y la Liga Profesional Cubana como James Cool, Oscar Charleston, José de la Caridad Méndez “El Diamante Negro”, Alejandro Oms, Pablo “Champions” Mesa, Joshua Gibson, Le Roy, Satchell Paige, Sam Lloyd y muchos más en los distintos equipos de las Ligas Negras estadounidenses. Aquí todos los que jugaron con él le decían El Maestro.

Si bien es cierto que El Inmortal no logró jugar junto a las mejores Estrellas de las Grandes Ligas, por la discriminación racial, fue el mejor de todos, porque todos los All Star de la Major League coincidían que él era el mejor. En algunas ocasiones pudo enfrentar a peloteros de la talla de George “Babe” Ruth, quien es considerado El Mejor de las Grandes Ligas, Lou Gehring, Grover “Cleveland” Alexander, Teodoro “Ted” Williams, Jame Berra, entre otros en juegos de exhibición y muchos conocieron las excepcionales cualidades del jugador cubano.

Esto lo reafirmó Al Campanis, quien fue el vicepresidente de los Ángeles Dodger, al afirmar: “Dihígo, fue el mejor y más completo de todos los tiempos”. También afirmaron esto otras figuras de las Grandes Ligas como John McGraw, Satche Paige, Hilton Smith, Buck Leonard, Doc Cramer y Johnny Miza. Buck Leonard expresó: “Él fue el mejor de todos los tiempos blanco o negro, pues ustedes se queden con Babe Ruth, Tae Cobb y Joe Di Maggio, que yo me quedo con Dihígo”.

Otro que admiró a Martín Dihigo fue Johnny Miza, una Estrella de las Grandes Ligas que está en el Salón de los Inmortales, quien jugó y compartió con El Maestro en República Dominicana y dijo: “Es el mejor de todos los tiempos no hay ninguno como él. Yo y Dihígo en República Dominicana, en el 1937, en varias ocasiones durante el campeonato los lanzadores preferían darle bases por bolas intencionales para trabajarme a mí”.

También fanático al El Inmortal fue el poeta Nicolás Guillén, quien lo visitaría en un hospital en la capital cubana cuando estuvo entre la vida y la muerte por un infarto cerebral en el 1969 y el escritor escribió una prosa: “Levántate negro, que tú eres el mejor de todos, no hay nadie como tú, como manager, eres el mejor lanzando y mucho más bateando, levántate negro que eres el mejor, eres El Inmortal”.

Dihigo ha sido el más grande pelotero de todos los tiempos, en Cuba y el Mundo, así lo demostraron conocedores y admiradores. Entonces por qué las autoridades deportivas no le rindieron tributo el pasado aniversario de su fallecimiento el 19 de mayo, además su tumba está abandonada en el poblado de Cruces. Será porque se les olvidó, o porque coincidió con la de ese otro grande llamado José Martí, o porque su hijo y nieto, conocidos por Martincito, están exiliados en Miami.

bebodeportes@yahoo.com

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