Revolución y Derechos Humanos (III), Rolando Ferrer Espinosa.

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Camino a Vegas Nuevas, Santa Clara, Villa Clara, 12 de julio de 2013, (FCP). Continuamos el análisis comparativo de la Declaración Universal de Derechos Humanos con la Ley de Leyes cubana. La Declaración en su Artículo 2, inciso (1), trata de los Derechos y Libertades que tiene toda persona, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, opinión política o de cualquier otra índole.

Es de primordial interés en nuestra presentación, lo relacionado con la opinión política. Ya que Cuba no admite, por el régimen totalitario que gobierna, que se tenga una opinión política diferente a la de los comunistas, y se sufren represalias por mantener una posición personal de este tipo, donde se puede resultar detenido, recibir una golpiza y hasta ser objeto de una sanción.

También el propio Artículo de la Declaración, en el inciso (2), abarca otras condiciones. Aquí se enfatiza en que no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio no autónomo o sometido a otra limitación de soberanía.

La intención de los Legisladores con este Artículo de la Declaración es garantizar los Derechos y Libertades sin distinción alguna. Tal y como se expresa en el contenido del mencionado precepto, que mostramos con amplitud en el primer párrafo de este trabajo periodístico, con las posibles causas que hacen la distinción de personas.

Llevado al plano de nuestra Carta Magna, vemos como toda intención de igualdad de la Declaración queda truncada, es decapitada aún sin nacer. Pues el Artículo 5 de la Constitución de la República declara al Partido Comunista de Cuba como único posible en la organización y dirección de la sociedad y la economía de la Isla.

Este propio Artículo Constitucional condena a los más de 11 millones de cubanos a vivir bajo el yugo comunista, con el Marxismo-Leninismo como ideología para siempre. A pesar de quedar demostrado en la práctica la ineficiencia del Sistema Comunista como sistema social, político y económico, el régimen no admite la necesidad del cambio y la creación de un Estado de Derecho.

En el Artículo 3 de la Declaración Universal se toca el tema del Derecho a la Vida. Dice textualmente: “todo individuo tiene Derecho a la Vida, a la Libertad y a la Seguridad de su Persona“, claro está que sin acondicionamiento alguno de raza, color, sexo, idioma, religión, origen, posición económica, opinión política o de cualquier otra índole.

Para el régimen totalitario de los hermanos Castro, el Derecho de los individuos a la Vida es un anuncio con trasfondo político. El sistema le ofrece a la población una vida sin calidad, llena de limitaciones económicas, apenas las personas tienen para mal alimentarse y el no andar desnudos, con un alto índice de población sin vivienda confortable y agua potable.

No se puede hablar de Derecho a la Vida en Cuba. Pues en una nación donde no se le da la importancia que verdaderamente tiene el cómo viven los ciudadanos, donde cada cual se las arregla como puede para subsistir, donde el sistema político pone a hermano contra hermano, y se violan los Derechos Humanos más elementales, entonces de qué Derecho a la Vida hablan los comunistas.

Tampoco se puede hablar de Derecho a la Libertad. No hay Libertad de Expresión, ni de Religión, ni de Asociación, no se puede hacer nada que esté separado de la política del comunismo, en Cuba se es comunista o no se es nada, y no se es nada porque los Órganos Represivos se encargan de que quien está en contra, prácticamente No exista.

Además de las falta de Libertades expresadas, podemos añadir que no hay Libertad de Pensamiento, ni de Movimiento. Somos prisioneros todos en nuestro propio país, no se permite que pueda visitarse lugares del territorio nacional a los ciudadanos normales, por ejemplo los reservados al Turismo Extranjero, y no se puede residir a voluntad propia en la Ciudad Habana ni en Varadero.

Como último tópico de este Artículo de la Declaración, nos referiremos al Derecho a la Seguridad de su Persona. De lo cual coincidimos en que si no hay Estado de Derecho en el país, y los órganos represivos violan la integridad de las personas que no le deben cuenta a nadie, y en el tema de Procesamiento Penal se carece de las Garantías Procesales para los encartados en las investigaciones, entonces ¿Qué Derecho a la Seguridad de su Persona?

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