Volver a las Andadas, Ramón Jiménez Arencibia.

Ramon.jpg

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 19 de Julio del 2013, (FCP). Como era de esperar, al llamado de Raúl Castro para detener el creciente deterioro de los valores morales y Cívicos, las organizaciones progubernamentales se preparan para desatar una Cacería de Brujas. Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), los cuales acumulan una larga estela de delaciones injustas e infundadas, desencadenarán un terror sicológico colectivo contra el vecindario en cada pueblo.

Junto a ellos, con la misma orientación, está la dirigencia de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), fiel instrumento de la élite gobernante y correa trasmisora de las directivas del Partido. Los sindicatos convertidos en todos los niveles apéndices de la administración, son los encargados de adormecer a la Clase Obrera, para apuntalar al tambaleante poder de la burocracia.

En el mismo orden, nos encontramos a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, (ANAP), la Federación de Mujeres Cubana (FMC), a la dirigencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y a varias órdenes religiosas. Nadie escapa de la orientación oficial, todos responden a la política fijada por el Partido Único, para asegurar la supervivencia del Estado totalitario.

Crear al Hombre Nuevo fue el slogan del castrismo en la década del 60, 70 y hasta la del 80 del siglo pasado. Aún no se conoce la fecha exacta en que los seguidores del guevarismo abandonaran esa aberración histórica. Durante años el pueblo cubano tuvo que soportar la inmensa ofensiva ideológica desplegada, cuyo objetivo era justificar un sistema social sin futuro.

¿Cuál era el Hombre Nuevo que el Partido quería crear para que viviera en la Nueva Sociedad? Aquel que ellos describían como el poseedor de todas las virtudes del sistema, que odiara a muerte a los capitalistas y a la propiedad privada, renegara de las sociedades de consumo, despreciara el Estado de Derecho, la democracia representativa y el respeto a la libertad individual.

Sería aquel que defendiera a ultranza en nombre del Internacionalismo Proletario a los regímenes totalitarios, hoy desplazados del poder en la Europa del Este y en la antigua Unión Soviética. Que colaborara con los cuerpos represivos de la Seguridad del Estado, en la persecución y acoso de los defensores de la democracia y del pluralismo político.

La sociedad que ellos quisieron crear hoy en día le pasa la factura, hablaron de abundancia y solo distribuyeron escases, restricciones y miserias. Proclamaron libertad y llenaron las cárceles con miles de hombres y mujeres defensores del pensamiento libre. Acusaron al sistema capitalista de ser la fuente de la división de la sociedad en clases y crearon una nueva y más poderosa: la Burocracia Estatal.

Hoy, ante el derrumbe evidente de estas falsas y engañosas concepciones, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministro de Cuba, tuvo que admitir que la sociedad creada por el régimen socialista, presenta un franco deterioro de sus valores cívicos y morales. Ya no se puede culpar al capitalismo, ni a la burguesía, ya no es herencia del pasado, es un engendro del castrismo y del régimen totalitario.

Los males que aquejan a la sociedad se han multiplicado, no obstante, los personeros de la nomenclatura oficial se niegan a admitir que lo que ocurre es el reflejo de la situación económica que vive la nación. Se engañan una vez más al pensar que las tibias reformas que acometen será la solución a los graves y complejos problemas que abaten al país.

Existe un ambiente de indisciplina generalizada que incluye a los militantes del Partido Comunista de Cuba y que, según plantea Raúl Castro, puede ser la causa de la derrota de la Revolución. La honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás, que forman parte de la ética de los cuadros, han sido abandonados abruptamente.

Seguirán por el camino equivocado si vuelven a repetir medidas como en épocas anteriores, que lejos de constituir un remedio, alimentaron y acrecentaron los males. Ni la CTC, ni los CDR, la ANAP, la FMC, ni el resto de los organismos de masas, fieles poleas trasmisoras de las orientaciones del partido, están en condiciones de dictar cátedra de buena conducta a la población.

Volver a las Andadas significa seguir el erróneo camino trazado en el VI Congreso del Partido y en su Primera Conferencia. No acaban de admitir que para terminar con la penuria y falta de valores de la sociedad cubana, es necesario iniciar una apertura en lo económico y en lo político, que abra vías a la economía de mercado, basado en la libre empresa y en el capitalismo democrático.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s