Revolución y Derechos Humanos (XVI), Rolando Ferrer Espinosa.

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Camino a Vegas Nuevas, Santa Clara, Villa Clara, 22 de noviembre de 2013, (FCP). El Artículo 24 de la Declaración Universal de Derechos Humanos estipula que: “Toda persona tiene Derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”. El gobierno totalitario no puede garantizar el cumplimiento de este precepto.

De las condiciones específicas que señala el Artículo 24, en Cuba se cumple con las “vacaciones periódicas pagadas”. Debido a la mala economía de la nación los trabajadores se ven obligados a tener otras opciones laborales que le complementen el sustento del hogar, por lo que ni siquiera pueden disfrutar de las vacaciones o emplear el tiempo libre en actividades recreativas.

En el Artículo 25 de la Declaración se dice: “(1) Toda persona tiene Derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo Derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”.

Continúa el propio Artículo con el inciso (2): “La maternidad y la infancia tienen Derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen Derecho a igual protección social”.

Los cubanos de a pié viven en permanente agonía. Las familias cubanas carecen de lo básico para la alimentación, cada día es necesario salir a luchar el dinero y luego buscar donde comprar el arroz, los frijoles y algo de plato fuerte que casi siempre es huevo, pues el precio de la carne de cerdo, que es la única roja existente, es muy alto.

Además del problema de la alimentación están el de la vivienda, el vestir y con los servicios sociales tales como el transporte y lo relacionado a la recreación. No es secreto para nadie de la gran necesidad de viviendas que tiene la población y que el gobierno no implementa un plan que de respuesta a la demanda que crece a la par del desarrollo social.

La situación de la vivienda es bien grave. Esta problemática está relacionada incluso con el decrecimiento poblacional que muestra la Isla, pues no se conforman nuevos núcleos familiares ya que no hay donde vivir, y los matrimonios tienen temor por tener más de un hijo, porque además conviven con otras personas.

Al hablar del vestir, puede que parezca un tanto superficial el tema. Es normal para cualquier persona, incluso de países pobres, que el vestir sea asunto no decisivo, pero para los cubanos no es así, ya que cuando usted tiene que ocuparse de tener al menos una muda de ropa para una determinada ocasión y para trabajar, así como un par de zapatos, se convierte el tema en una gran problemática, más aún con los precios que tienen.

Los servicios sociales además de caros, son de mala calidad. Un clásico ejemplo lo es el transporte, que con la concurrencia del sector particular es que existe en alguna medida, pues el Estado totalitario y acaparador no tiene medios ni economía para satisfacer esta necesidad en la población y rabiando de dolor en su ser permite la propiedad privada.

De forma general los servicios que brindan entidades estatales a la población, son malos. Los trabajadores vinculados al Estado laboran inconformes y mal pagados, con muchas necesidades que tratan de cubrir y se apropian de todo lo que pueden, lo cual empeora la calidad del servicio y aumenta la insatisfacción.

Especialmente está ausente el Derecho a Seguros por pérdida de los medios de subsistencia por circunstancias independientes a la voluntad de las personas. En este aspecto la causa de la pérdida de los medios de subsistencia, casi siempre es responsabilidad del Estado, que luego abandona a su suerte a los afectados, ya que tampoco ha creado un plan donde sean atendidos.

Es muy importante, para la calidad del nivel de vida, la atención médica. Esta debe estar estructurada de forma tal que asegure con prontitud la salud de la familia de forma preventiva. Con los especialistas experimentados en el extranjero y la falta de motivaciones de los trabajadores del sector, todo queda en el plano de la burocracia y en la práctica del enfermo necesitado, está la ausencia de médicos y de medios para un pronóstico acertado.

La Salud Pública cubana está en crisis estructural y adolece de una finalidad objetiva donde la prioridad sea el paciente. Esta situación se muestra en todos los servicios médicos, que incluye la maternidad y la infancia. Al igual que la tesis comunista, la seudotesis del servicio médico, es solo teoría que va de la utopía al engaño voluntario, y el perjudicado es el pueblo.

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