Jesucristo, Nuestro Ejemplo (XXIV y final), Antonio Raúl Machado García.

Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 4 de abril de 2014, (FCP). Jeremías ejerció su ministerio profético durante un periodo de gran apostasía del reinado de Judá, el cual culminó con el cautiverio en Babilonia hacía el 586 a.C. En su libro leemos: «He aquí vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel…: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo» (Jer.31.31-33).

Por medio de esta declaración el Todopoderoso promete establecer un nuevo pacto con todo Su pueblo, y al hacerlo deja entre ver que el antiguo pacto en algún momento terminaría para darle paso a uno superior. El primero había sido escrito en piedra (cf. Dt.9), Jeremías profetizó que el nuevo sería escrito en el corazón del pueblo de Dios.

Dicho nuevo convenio se distingue por el don del Altísimo de un nuevo corazón y una nueva naturaleza para todos los que creen en Cristo, y se someten voluntariamente a los estatutos divinos para ponerlos por obra. Un individuo regenerado es aquel que desea sinceramente agradar al Creador y vivir según Su ley.

Respecto al establecimiento del nuevo pacto, el escritor de Hebreos dice: «En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre» (He.10.10). El pacto de Jeremías tiene su consumación en la persona de Jesucristo, quien se ofreció por los pecados de toda la humanidad.

Según el ceremonial del antiguo pacto, la sangre de los animales fue sólo una provisión temporal por los pecados del pueblo. Fue necesario un ser humano que sirviera como sustituto por la humanidad, así que Dios, el Hijo, vino a la tierra y se hizo hombre para consumar semejante Plan de Redención, y satisfacer las exigencias de la santidad de Dios (cf. He.2.9-18, 4.15, Ro.3.25-26).

Pablo, el apóstol, lo presentó de forma muy peculiar y dijo: «…, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria» (Col.1.27). La vida de Cristo en el creyente es la seguridad de la vida eterna, este es un aspecto trascendental del nuevo pacto.

Las Escrituras ponen en claro, que a través del nuevo pacto, a Jehová Dios le ha placido revelar un misterio, que por medio del Espíritu Santo la persona de Jesucristo puede venir a habitar dentro de un individuo regenerado por el poder de Dios. La misma vida del Creador viene a ser manifestada en las vidas de los redimidos.

La experiencia cristiana, según el texto bíblico, será medida de acuerdo a cuanto de la imagen de Cristo es reflejada en nuestras vidas, todo lo relacionado con el pecado debe ser depurado. Al predicar, Pablo decía: «…, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre» (Col.1.28).

Verdad es que aquellos que tienen fe en Cristo viven en íntima comunión con Él, tanto en la muerte, como en la resurrección del Mesías, de esta forma todas sus acciones, palabras y pensamientos son influenciados por Su poder. Los corazones y las mentes de los redimidos se rinden ante la majestad del gran Rey.

Contundente es la declaración del apóstol: «Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, él cual me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Ga.2.20). Es por medio del Espíritu Santo que la vida resucitada de Cristo le es impartida al creyente.

El verdadero discípulo, que vive dentro de la voluntad del Todopoderoso y sigue el camino de Cristo como nuestro ejemplo, sabe que Dios tiene un propósito con su vida, cualesquiera sean las circunstancias. Ellos pueden llegar a declarar como el apóstol: «Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (Fil.1.21).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s