Homenaje a Conrado Marrero un ícono del béisbol cubano, Jorge Luis Artiles Montiel “Bebo”.

Bebo

Capiro, Santa Clara, Villa Clara, 2 de mayo del 2014, (FCP).Falleció Conrado Eugenio Marrero Ramos, el pasado 23 de abril en La Habana, el cual es un icono del Béisbol Cubano. Considerado el mejor pitcher de Cuba en todos los tiempos. Hubiera cumplido 103 años, pues había nacido el 25 de abril de 1911, en la finca Laberinto, Sagua la Grande, provincia de Las Villas.

Fue el exjugador de las Grandes Ligas (MLB), vivo de mayor edad, 102 años. El novato con mayor edad en las MLB con 39 años, en 1950. El pitcher de mayor edad en el All Stars de la Liga Americana en las MLB, en 1951. El pelotero cubano con más edad como activo, con 47 años en 1958. Además es el lanzador cubano con más victorias, 367 y 4500 entradas lanzadas.

Era conocido por “El Premier”, “El Guajiro de Laberinto” o “Connie”. El Premier, por un trabajador del correo de Sagua, quien pasó un telegrama al estadio “La Tropical”, donde jugarían Cienfuegos frente Almendares, de la Liga Amateurs. El narrador deportivo de la CMQ, lo tomó, lo leyó y decía: “va a lanzar Conrado Marrero El Premier”. Así se conoció en el mundo.

El Guajiro de Laberinto, por el lugar donde nació y se crió. Y Connie, por Conrrado, cuando llegó al campo de entrenamiento de los Senadores de Washington en las MLB, en 1950. Con los Senadores, ganó 39 y perdió 40, de por vida ganó 367 juegos, su promedio de carreras limpias de 2.22. Se retiró en 1958 a los 47 años, con el León, de Liga Profesional de Nicaragua.

Comenzó en juegos de placeres en Laberinto, después jugaría en Sagua la Grande, donde se lo llevaron para El Cienfuegos como amateurs. Con este club ganó 128 juegos y perdió 41 en siete temporadas seguidas. Las carreras limpias fueron inferiores a dos puntos. Su mejor temporada con Los Elefantes, fue la de 1945, donde ganó 22 y perdió 5 con 1.21 de ave de carreras limpias.

El Premier, firmó por primera vez como Profesional con los Indios de Juárez, en 1945, en la Liga Profesional de México. A partir de 1947 alternó en dos Ligas Profesionales distintas, una en la Liga Profesional Cubana (LPC), con El Cienfuegos y la otra en Estados Unidos con el Havana Cubans. En el 1950, firmó contrato con los Senadores de Washington en las MLB.

Se dice que cuando Connie, llegó al campo de entrenamiento de los Senadores de Washington, el manager Bucky Harris, exclamó: “! yo pedí que me trajeran un pitcher, no un carga bate!”. Según una crónica de la época decía: “Es de cinco pies y medio, de 160 libras, con brazos cortos, y manos pequeñas. Parece más a un tendero o un campesino, que un pelotero”.

Andrés Fleitas, quien fue su receptor en tres Campeonatos Mundiales Amateurs, además uno de los mejores de la LPC, dijo: “Era un guajiro pícaro, capaz de lanzar un juego a base de curvas y sliders, casi sin utilizar la recta, ponía la bola donde él quería”. Marrero siempre decía y lo repetía: “Pitcher sin control no es pitcher”.

El Premier dijo varias veces: “Tenía habilidades para no repetir lanzamientos y para que nadie me dirigiera en el box. Nadie me dirigió, el catchers y yo llevábamos el juego. El pitcher tiene que tener memoria y recordar con qué lanzamiento le dieron un batazo y no repetirlo cuando llegaba de nuevo ese bateador. Yo recordaba siempre con qué lanzamiento me daban un batazo”.

Una anécdota de cuando le ganó a los Yanquis de Nueva York, dijo: “A Mickey Mantle, le tiré una curvita afuera… a Johny Berrá ese c… era bateador de bolas malas, muy difícil”. También dijo: “Le lancé a Ted Williams, no le pitchee nada bueno, y a Al Kaline que era otro buen bateador muy difícil. Yo siempre tenía buen control que es lo fundamental de un pitcher”.

La historia recoge cuando Camilo “Patato” Pascual, fue pitcher del Washington, y se enfrentó a los Yanquis de Nueva York, en el Yanquis Estadiun, en la “Gran Manzana”. Patato, le preguntaba a Marrero que estaba en el dogaut, qué lanzamiento le lanzaba a los bateadores. Una vez vino a batear Tend Williams, y Patato preguntó. Marrero respondió “guárdatela en el bolsillo o tírala por debajo de la tierra”.

Los Senadores de Washington fueron un club sotanero, tenían un lema, que decía: “Washington, primero en la guerra, primero en la paz… y último en la Liga Americana”. Marrero, repetía el canto, y comenzaba a reírse. Siempre tenía anécdotas e historias que contar como sus duelos con el venezolano Daniel “Chino” Canónico, en el Mundial de La Habana, de 1941.

Después de 1959, comenzó de entrenador de pitcheo en las Series Nacionales, de varias provincias, y terminó en la actual Granma. Además, estuvo en varios entrenamientos del team Cuba. En el 1999, lo condecoraron como Héroe del Trabajo de la República de Cuba y como Gloria del Deporte Cubano. Fue elegido entre los 100 deportistas cubanos del siglo XX.

Sus familiares emigraron a Estados Unidos después del 1959. Su hijo, de igual nombre, participó como expedicionario en el desembarco de la Brigada 2506, por Playa Girón, en abril de 1961, es por este motivo que estuvo olvidado por varios años. Tenía un retiro decoroso por los Sindicatos de Jugadores de las MLB, que nunca cobró por residir en Cuba.

Quién lo conoció, veía en sus ojos una picardía, siempre con un buen tabaco, dándole consejos a los futuros pitcher. Siempre traía historias de cuando era lanzador, y una sonrisa alegre. Su niñez fue de familia campesina pobre, pero tenía una estrella que lo iluminaba, la de ser pelotero. El Guajiro de Laberinto, El Premier o Connie. Se despide sin adiós, hasta siempre.

bebodeportes@yahoo.com

Twitter:@bebodeportes.

Móvil: 53805656.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s