Métodos manipulatorios de represión: Solo críticos sociales. Guillermo Fariñas Hernández.

Coco

La Chirusa, Santa Clara, 1.ro de agosto del 2014, (FCP). En este más de medio siglo de dictadura castrista los gobernantes y sobre todo los represores a su servicio, comprenden que ejercer la represión brutal y descarnada a los ciudadanos, muchas veces no acarrea buenos dividendos. Porque razonan que dentro del alma de todos los cubanos está presente la Rebeldía.

Es por eso, que estos estudiados esbirros, usan en ocasiones todo un grupo de acciones mucho menos abiertas para aterrorizar a la ciudadanía y obtener resultados con el menor costo político posible para el gobierno. Como modo de mantener entretenidos y así sacar del foco principal de lucha a sus adversarios por la toma del Poder Ejecutivo.

Una de las metodologías más sofisticadas de los Órganos de la Seguridad del Estado, dentro de Cuba, para desacelerar el triunfo de los prodemócratas es solamente criticar las cuestiones de interés social. Lo que emite una equivoca señal de aparente tolerancia ante sus contestatarios por parte del régimen totalitario.

Además, existe una directriz aprobada por el coronel del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (DI-CC-PCC), al respecto. En dicho documento se autoriza y exhorta a los periodistas oficialistas a aumentar las críticas sociales.

Estimular nada más este tipo de reprobaciones en cuanto al mal desempeño de las autoridades en el uso y abuso del Poder Político, se transforma de manera consciente o inconsciente en una forma de hacerle el juego a la tiranía. Debido a que el Sistema de Socialismo de Estado imperante en la Isla, trata de vender una imagen de ser tolerante frente a sus descalificadores.

La principal característica de este tipo de Denuncias Sociales, es que no se dice casi nunca quién o quiénes son los responsables políticos de las insatisfacciones producidas por la tiranía. Y por lo general, estas diatribas se centran en tal o mas cual funcionario del gobierno a nivel municipal o provincial, pero no emplaza al Liderazgo Histórico de la Revolución Cubana.

Todos los que ejercen el periodismo progubernamental fueron reunidos por los «censores ideológicos» del DI-CC-PCC, estos exigieron trabajos con mayor número de denuncias sociales y precisaron: «Jueguen con la cadena, pero no con el mono». Si se entiende, que “El Mono” son Fidel y Raúl, mientras “La Cadena”, sería cualquier funcionario de menor categoría.

Los opositores no violentos deberían estar bien atentos a toda una serie de insinuaciones por parte de la “agentura” de la Seguridad del Estado, porque los Oficiales Operativos de la Policía Política estimulan a que las organizaciones contestatarias solo se centren en temáticas sociales. Tenemos casos de “supuestos” periodistas independientes, quienes se niegan de plano a escribir de política.

Algunas de las mismas son: «Mi hermano, es mejor sacar solo denuncias sociales, porque la represión será mucho menor contra nosotros», «en el exterior a los patrocinadores solo les interesa las denuncias sociales y no las políticas», «aquí lo que tenemos que mantenernos afuera hasta que arribe la Democracia y haciendo denuncias políticas nos van a encarcelar más rápido».

El movimiento de oposición pacífica cubano se sustenta en Los 198 Métodos de Lucha No Violenta de Gene Sharp, los cuales están en su libro «De la dictadura a la democracia». Si se miran con detenimiento cada uno de estos, entonces, se arriba a la conclusión: que es toda una variada muestra de formas de accionar y donde se conjugan las cuestiones sociales y políticas.

No se trata de afirmar y defender a ultranza, que solo se necesita realizar denuncias y acciones políticas para poder dar al traste con El Totalitarismo Castrista. Es necesario no dejarse desviar de lo principal para alcanzar la democracia, que consiste en hacer acciones en la calle y aumentar la membresía de los grupos contestatarios.

Tampoco se debe caer en la trampa de despreciar las denuncias sociales, como método de sensibilizar a la inmensa mayoría de la población, que se encuentra afectada por las decisiones de los que gobiernan. Es necesario buscar un punto intermedio entre denuncias políticas y sociales, siempre y cuando las sociales lleven implícito la culpabilidad política de los gobernantes.

Lo esencial es que se mezclen estas denuncias, pero más importante aún es que, al hacer cualquier denuncia social, se profundice en la responsabilidad de las más altas figuras del gobierno. Esto es hacer política contestataria bajo el pretexto de ser defensores de los ciudadanos contra los desmanes sociales.

Ante estas maniobras de la represiva castrista, es un deber y una obligación de cada uno de los que aspiran a implantar la Democracia Representativa en Cuba, siempre tener bien claro que las Denuncias Políticas llevan una obligatoria Politización. No podemos hacernos eco de las órdenes dadas a un agente infiltrado, que dicen: «Tu agencia periodística es solo de críticos sociales».

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