Pata de Plomo, de la Stasi al Plan Piyama.

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Por: Guillermo Fariñas Hernández.
La Chirusa, Santa Clara, 19 de febrero del 2016, (PN). Sus amigos lo nombran «Ñico, Pata de Plomo», es un ex Teniente Coronel del Ministerio del Interior (MININT), que ganó el apodo por ser un caminante incansable detrás de los alzados del Escambray. Aseguran, que Ñico subía y bajaba lomas en persecución de los guerrilleros y no se le hicieron ni callos en los pies.

Pata de Plomo es un castrista venido a menos, en aquel infausto, para él, año 1990, al ser puesto en su casa en «Plan Piyama», que en cubano se traduce en una especie de prisión domiciliaria vigilada. Debido a una Orden Ejecutiva del mismísimo Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, para quien de pronto no fueron más confiables los miembros del MININT.

Todo tras el calentísimo año 1989, con la muy publicitada Causa # 1 o el Juicio Oral al General de División Arnaldo Ochoa Sánchez, del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), donde estuvieron implicados varios altos oficiales del MININT. Y que terminó con cuatro fusilados y dos docenas de ellos condenados a largas sentencias de prisión.

Por desgracia para este antiguo fundador del Departamento de la Seguridad del Estado, popularmente conocido como G-2, en la ahora desaparecida central provincia de Las Villas, al iniciarse el siguiente año 1990, sobrevino la Causa # 2. Esta vez contra el General de División y Ministro del Interior José Abrantes Fernández, donde el MINFAR, sin reparos ocupó al MININT.

Lo que trajo como consecuencia, que casi toda la oficialidad del MININT, fuese sustituida de manera masiva y con mucha rapidez, sin tener contemplaciones de ningún tipo por sus homólogos del MINFAR. La máxima Dirección de la Revolución soslayó los muchos sacrificios y los méritos heroicos e históricos de estos veteranos y simplemente los desechó.

Pata de Plomo jamás ha aceptado espiritualmente su licenciamiento sin honores del organismo militar y represivo al que dedicó toda su vida. Por eso durante 17 años, le escribió cartas al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Fidel Castro, para solicitarle su reincorporación al MININT y desde 2008, se las escribe a su hermano Raúl.

Al principio quienes gobernaban no le daban ni respuesta, pero en los últimos años, le responden con la misma fórmula escrita e impresa, que dice siempre así: «Compañero; su solicitud de reincorporación al MININT está siendo estudiada y valorada profundamente, le rogamos que tenga usted paciencia. Y le reiteramos que apreciamos sus sacrificios hechos por la Revolución».

Él que fue un exitoso Oficial Operativo del Departamento de Seguridad del Estado, después devenido Dirección General de Contra Inteligencia (DGCI) del MININT, conoce que nunca lo reincorporarán a su cargo con su grado. Pata de Plomo sabe un poco respecto a los entuertos tras bambalinas del Poder Político, para eso vivió y casi murió para garantizarlo.

Este antiguo teniente coronel del MININT, a finales de los años 60 del pasado Siglo XX, cursó un entrenamiento en la Academia del Ministerium für Staatssicherheit de la República Democrática Alemana, la renombrada Stasi. Allí aprendió a entender, que el mayor poder es el que no se puede ver y comenzó a admirar los métodos del Mossad y el Shin Bet israelíes.

A su regreso a Cuba intentó desde los Servicios de Contrainteligencia castristas, aplicar técnicas y variantes estudiadas en Alemania, donde la fuerza y la violencia no eran lo más importante para neutralizar a los enemigos políticos. Por el contrario, Ñico logró obtener éxitos con el control psicológico de los objetivos, al crearles desalientos, dudas y auto-represión.

Comprende que nunca lo ascenderán a coronel del MININT, pues ya tiene 73 años en sus viejas costillas y en segundo lugar; debido a que de hacerlo sería admitir la equivocación. Porque todo error tiene a alguien detrás que se equivocó y en este caso el errado sin lugar a dudas es alguien innombrable para historia y la épica de la Revolución.

Fidel Castro Ruz jamás se equivoca, porque siempre otros se equivocan por él y al no confiar en un hombre como Ñico, Pata de Plomo… ¿Quién erró? Por eso, este represor retirado ya no tiene esperanzas en que reconozcan la injusticia para con él, en Alemania conoció una frase, que reza: «El Poder lo mismo reivindica, que te abandona», y a él, a Ñico… lo abandonó.

Un comentario sobre “Pata de Plomo, de la Stasi al Plan Piyama.

  1. Ellos los de las FAR acabaron con él Minint y ahora no saben cómo controlar la oposición porque todo lo resuelven con violencia,miren el ejemplo del Coronel Garnica un represor por excelencia devenido en Jefe Provincial de la CI en Villaclara un esbirro que lo botaron de la CIM y lo metieron en el Minint y ahora vive en Miami este HP

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