El Isleño agrede, pero las cosas le salen mal. #Cuba

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Continuación de la serie: La Operación Silencio, solo estaba propuesta

Por Guillermo Fariñas Hernandez.

La Chirusa, Santa Clara, 22 de abril del 2016, (PN). Como estaba planificado por la DGCI, el «Agente Isleño» llegó entre cinco y diez minutos antes de comenzar la Reunión Semanal Ordinaria del FANTU, y se colocó a unos tres metros de Coco Fariñas. Como le explicó el Teniente Coronel Eduardo Castellón en un previo encuentro: «No te pongas ni muy lejos, ni muy cerca de Coco».

Castellón fue el primer oficial de la DGCI en Villa Clara, que reprimió a Coco Fariñas entre los años 1997 al 2003, cuando éste regresó a su ciudad natal al salir de su primera Prisión Política. Tras Guillermo Fariñas denunciar la corrupción administrativa de la Directora del Hospital Infantil «Pedro Borrás», entre los años 1995 y 1996, donde trabajaba como psicólogo clínico.

Desde aquel temprano tiempo, Castellón González, advirtió al Alto Mando del MININT, tanto a nivel provincial como nacional, sobre las potencialidades que tenía este opositor para convertirse en un líder a nivel nacional e internacional. Este represor de oficio, conocía bien las características de Coco Fariñas, pues fueron condiscípulos en la escuela militar «Los Camilitos».

Por esto, el Teniente Coronel Eduardo Castellón, es considerado “El Mayor Experto en Coco Fariñas” en el nacional Grupo de Análisis Interdisciplinario de la Dirección General de Contrainteligencia (GAID-DGCI). Precisamente, que en la Reuniones Operativas de los Grupos Operativos de Análisis (GOA), siempre es muy escuchado por los jefes del CODESENA.

Pero fueron los Tenientes Coroneles Héctor de la Fe Freyre y Ayolbis Gil Álvarez, quienes indicaron al Agente «Isleño», que su primer objetivo era lograr que Coco Fariñas se concentrase en leer la espuria carta, así poder atacarlo y herirlo. Le explicaron que cuando Coco desviara la atención mientras leía aquel fraude documental, sería el momento donde estaría más vulnerable.

Botell Cárdenas tenía bastante miedo, debido a que sabía que Coco Fariñas manejaba varias artes marciales, pues como combatiente en Angola y después cadete en una academia castrense en la Unión Soviética había entrenado con expertos chinos, coreanos, israelitas y vietnamitas. Pero al entregarle la carta de marras, Fariñas dijo:«Este será el segundo punto a tratar en la reunión».

Botell optó por esperar su momento, pero los nervios lo traicionaron, y se percató que su víctima lo observaba constantemente, sin quitarle la vista de encima. Ante este constante escrutinio le bajó la mirada a Fariñas, por lo que perdió la iniciativa psicológica; «y a partir de ese momento todo se fue al carajo», como le gusta repetir al Coronel Miguel Ángel Borrero García.

Borrero García asegura al respecto: «Siempre he creído que Fariñas ya estaba alertado respecto a la agresión, él cambió el lugar de la reunión de una manera inesperada, y eso es muy sospechoso, además este CR ha demostrado en sus conversaciones con agentes nuestros y en sus artículos, que maneja información clasificada y posee fuentes tanto dentro de la CI como en la CIM».

Por todo esto apareció en «Isleño» una desconcertante inseguridad y comenzó a respirar agitado, mientras observaba el piso de un modo antinatural. Este miedo interno lo llevó a cometer su primer error, pues de pronto levantó la vista y le lanzó una fuerte cuchillada a Coco Fariñas, quien le desvió el golpe con una técnica activa de Krav Magá.

A partir de ahí, los otros militantes presentes en la Reunión Semanal Ordinaria, le impidieron poder llegar a su objetivo y herirlo. Se destacaron en la defensa de Coco Fariñas las mujeres opositoras, las cuales reaccionaron más rápido que los hombres allí presentes, ellas formaron inmediatamente un semicírculo alrededor de su líder y este no pudo ni rasguñarlo.

Los hombres del FANTU más tardíamente se enfrascaron en sacar al «Agente Isleño» del local de la Casa Sede hacia la calle, pero no fue nada fácil, ya que Botell Cárdenas es un hombre obeso y corpulento. Finalmente, la fortaleza del militante del FANTU José Enrique Pablo Oliva, apodado «El Tite», lo logró, El Tite hace pozos artesianos a barreta y mandarria en Placetas.

Por la rapidez con que ocurrieron los hechos en aquel momento, varios de los asistentes no se percataron, hasta que ya fue muy tarde, de que «Isleño» tenía un arma blanca. De la frustrada agresión a Coco Fariñas resultaron heridos un quinteto de opositores: María Arango Presibal, Isabel Fernández Llanes, Miguel Fariñas Quey, Jesús Hernández Pérez y Frank Reyes López.

La Dama de Blanco, María Arango Presibal, tuvo que ser hospitalizada de urgencia e intervenida quirúrgicamente, por un par de puñaladas de Botell Cárdenas que le interesaron el bazo, órgano que le fue extirpado. Después estuvo más de 72 horas en una Sala de Terapia Intensiva, entre la vida y muerte.

También Isabel Fernández recibió una pequeña herida encima del corazón, pero sin mayores consecuencias. No obstante, los médicos del Cuerpo de Guardia del Hospital Universitario «Arnaldo Milián Castro» tomaron la determinación de ingresarla y tenerla bajo observación por lo menos 24 horas. La Seguridad del Estado por la mañana los obligó a darle el Alta Médica.

Mientras el agresor «campeaba por sus respetos» y se dedicaba a amenazar a otros militantes del FANTU, como fue el caso de Yaima Villavicencio Hernández, miembro del Frente Femenino del FANTU. A quien Botell Cárdenas amenazó de muerte en presencia de su pequeño hijo menor de edad, al día siguiente del intento de asesinato.

Las mentiras de Botell:

Declaraciones de los agredidos:

Este episodio de la Operación Silencio fue calificado por el Alto Mando del Ministerio del Interior y CODESENA como un gran fracaso. Porque todo el material mediático y testimonial que tenían preparado para desprestigiar al símbolo anticastrista, en que la represión ha convertido a Coco Fariñas, solo era posible con su deceso y posterior desprestigio, y no ocurrió así.

Por lo que algunos actores de esta maquiavélica trama urdida por El Fidelismo en su Etapa Desesperada quedaron como «El Rey Desnudo», sin ninguna ropa y a la pública intemperie. En lo fundamental quienes más salieron desfavorecidos en este episodio punitivo, fueron personajes supuestamente opositores al régimen y con cierto nivel de credibilidad mediática.

Primero; sería bueno analizar este frustrado ataque a la vida de uno de los opositores anticastristas más conocidos internacionalmente, en lo fundamental por sus huelgas de hambre.  Porque no solo se pudieron ver, las ya conocidas actitudes antihumanas del régimen castrista, sino debido a las proyecciones estratégicas respecto a la transición que desean para Cuba.

Lo más perjudicado resultó ser el supuesto Estado de Derecho en la República de Cuba, que como reza la Constitución de la República: «Es un Estado Socialista…». Frente a esta tentativa de ultimación al poseedor del Premio «Andrei Sájarov» a la Libertad de Pensamiento del Parlamento Europeo del año 2010, da la medida del nulo apego a algún tipo de Ley.

Demostrable por la Impunidad Total con el actuar del castrismo, pues José Alberto Botell Cárdenas fue montado en un vehículo por el Capitán Reinier Rodríguez Conde, ante los ojos de los militantes del FANTU y vecinos presentes en aquel malogrado homicidio. Para después ser llevado hacia la 5ta Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de la ciudad.

Pero pasadas dos horas, por una orden venida desde bien arriba, este resultó puesto en libertad y se mantuvo con acciones amenazantes y provocativas contra miembros del FANTU, por espacio de 48 horas. Todo esto a pesar de que un grupo de militantes anticastristas de esta organización, lo acusaron ante la 5ta Unidad PNR de Santa Clara y después en la Fiscalía Militar.

Otro que quedó muy mal parado en esta movida de castigo a Coco Fariñas, fue Librado Linares García, el flamante Secretario General del MCR, ya que “coincidentemente” se trasladó en horas de la mañana hacia Santa Clara. Donde se mantuvo expectante y a la espera de la muerte o los resultados de las heridas infligidas a Coco Fariñas por el «Agente Isleño».

Linares García estuvo todo el tiempo, en el domicilio del matrimonio opositor, conformado por Belkis Toledo Rodríguez y el ya mencionado Sander Reyes Machado, quienes en aquel momento estaban aliados al Movimiento Cubano Reflexión. Ellos se percataron de la sospechosa maniobra desleal hacía un hermano de luchas e ideas, y por ello decidieron abandonarlo.

Ambos aseguran, que después de las 2:00 pm de ese día, Librado llamaba constantemente a un miembro del FANTU, presumiblemente a Omar Núñez Espinosa, para conocer los pormenores de sí Coco había sido herido o no. Pretendía arribar al hospital o a la funeraria y acaparar toda cobertura mediática del hecho. Él, al saber que nada le había sucedido, regresó a Camajuaní.

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