El “Agente DECANO” del DGCI castrista, La Operacion Silencio…

theLibrado Linares, el “Agente Decano” del la Dirección General de Contrainteligencia, DGCI, de Castro

Continuación de la Serie: La Operación Silencio…Solo estaba propuesta

Por: Guillermo Fariñas Hernández, Producciones Nacan

La Chirusa, Santa Clara, 29 de abril del 2016, (PN). Solo quisiéramos alertar, que resulta altamente sospechoso, que el periodista independiente Yoel Espinosa Medrano le grabase en video una entrevista difamatoria a José Alberto Botell Cárdenas. Sin embargo, como dictan las reglas del periodismo moderno, nunca buscó a la contraparte acusada.

Al sacar a la luz pública lo que se escribe trae un riesgo, para las fuentes y el articulista. Es este un ejercicio de pura supervivencia para lograr una auténtica Democracia Representativa y oponerse a un Cambio-Fraude o El Putinismo, a que aspira el castro-raulismo. Porque es eso y no otra cosa, lo que está precisamente en juego en este momento de la Historia de Cuba.

Fariñas poseyó la sospecha de la condición de Agente del G-2 del Secretario General del MCR, desde el ya lejano octubre del 1997, cuando se efectuaba una protesta cívica en la ciudad capital de la provincia de Villa Clara. Donde unos 11 valientes militantes del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba-Afiliado a la Fundación «Andrei Sájarov» hicieron un simbólico ayuno.

Estos anticastristas conocidos mediáticamente como «Los Ayunantes de Santa Clara», exigieron sin ingerir alimentos de ningún tipo, que fuese puesta en libertad su líder Daula Carpio Mata. A quien le habían incoado una causa judicial totalmente espuria, y quien con su accionar disidente y femenil le hacía contrapeso a la figura de la traidora Odilia Collazo Valdés, «Agente Tania».

Coco Fariñas había protagonizado una huelga de hambre unos meses antes en La Habana, por su injusto encarcelamiento debido a sus denuncias de corrupción administrativa en el Hospital Infantil “Pedro Borrás” donde trabajaba como psicólogo. Por eso fue contactado por su amigo y condiscípulo en la escuela primaria, Iván Lemas Romero, uno de los Ayunantes, hoy exiliado.

El hoy Coordinador General del FANTU, se presentó en la vivienda donde habían iniciado la protesta noviolenta «Los Ayunantes de Santa Clara» y les trasmitió sus modestas experiencias en este tipo de acción cívica. Coco Fariñas se encontraba convaleciente de su huelga de hambre y por ello usaba muletas, además de recibir a diario un tratamiento de fisioterapia.

Al siguiente día, tras terminar la fisioterapia en la mañana, en el Hospital Provincial “Arnaldo Milián Castro”, Fariñas se dirigió al domicilio en la calle San Miguel # 117 entre Toscano y San Pedro para hacerle una visita a «Los Ayunantes de Santa Clara». Allí se encontró con una situación embarazosa, pues un importante dirigente opositor regional desestimulaba la protesta.

Quien desalentaba la huelga de hambre era “coincidentemente” Librado Linares García, Secretario General del MCR. Incluso, el Agente «Decano» había sacado del local del ayuno a Iván Lemas Romero, se le llevó para convencerlo hacía una cafetería cercana al Estadio de Béisbol «Augusto Cesar Sandino», y casi lo convenció de salirse de la protesta.

Solo que Linares García no contó con los sentimientos familiares y amistosos hacia Daula Carpio, razón de ser de la protesta. Al ambos regresar e intentar «Decano» llevar al colectivo lo platicado entre él e Iván, surgió un enfrentamiento con Felicia Mata Machado y Roxana Carpio Mata, madre y hermana de la encarcelada, y Coco Fariñas respaldó la continuación del ayuno.

Este proceso de protesta por huelga duró hasta el 26 de febrero de 1998, pues tras la visita del Papa Juan Pablo II todos Los Ayunantes fueron encarcelados. Y mucho más que eso, «Los Ayunantes de Santa Clara» engañados alevosamente por el G-2, tras hacer un compromiso con ellos y sus familiares, los sacaron a la fuerza del hospital, y llevados a prisión.

El entonces capitán de la DGCI Eduardo Castellón casualmente se sirvió, de la foto tomada a Librado Linares e Iván Lemas, en “El Sandino” mientras merendaban, para desestimular a Los Ayunantes, familiares y opositores que les llevaban solidaridad y aliento. El cuestionamiento a hacerse es: « ¿Por qué llevarlo hacia una cafetería bien lejos del lugar del ayuno?».

La pregunta elucubrada desde aquel momento es: « ¿Por qué un dirigente opositor tendría tanto interés en destimular una huelga de hambre contestataria, con una repercusión mediática nunca antes vista hacia el interior del país en aquella época?». Claro en aquel instante, no se contaba con pruebas de: « ¿Quién era y es el «Agente Decano»?».

Aquel primer encontronazo entre Librado Linares García y Coco Fariñas, en cuanto a la factibilidad o no de continuar los reclamos de «Los Ayunantes de Santa Clara» marcó la relación entre ambos. Porque «Decano» y sus manipuladores se percataron de la peligrosidad de Fariñas para su Totalitaria Revolución.

Pero el entonces Capitán de la DGCI Eduardo Castellón, le propuso a su superior inmediato, el Teniente Coronel Raúl Fernández Mederos, Jefe del Departamento XXI en la provincia de Villa Clara. Que lo más viable para neutralizar al hoy Coordinador General del FANTU, era usar contra él, un método de los servicios especiales conocido como «Control por Subordinación».

A partir de aquella derrota en medio del ayuno, Librado Linares García comenzó un proceso de acercamiento y captación respecto a Coco Fariñas. Donde tras un profundo trabajo de un Grupo Operativo de Análisis (GOA), el cual le hizo a Fariñas un Perfil Psicológico Total, donde se le valoró Personalidad, Motivaciones, Aspiraciones, Frustraciones y Proyecciones Personales.

Se arribó a la conclusión, que Coco Fariñas tenía una excelente motivación para realizar acciones contrarrevolucionarias, algo que era sumamente peligroso para la Revolución. Pero también poseía una frustración latente y explotable, que consistía en no haber podido terminar su Doctorado en Ciencias Psicológicas, algo que ejecutaba cuando resultó encarcelado.

En aquel momento, el MCR tenía una proyección academicista encabezada por el estupendo escritor, poeta y ensayista Joaquín Cabeza de León, quien ya no es militante activo del mismo. Por lo que se logró convencer a Coco Fariñas, para que encabezase y fundase una delegación municipal del Movimiento Cubano Reflexión en la ciudad de Santa Clara.

Durante los primeros cuatro meses todo fue muy bien, pero en cuanto Coco Fariñas se dedicó a ejecutar acciones cívicas en las calles, empezaron los encontronazos con el agente «Decano». A pesar de Coco Fariñas siempre estar orientado por los Métodos de Lucha No Violenta del estudioso Gene Sharp, compilados en su libro «De la dictadura a la democracia».

Incluso, al interior del MCR, el estudioso de estos temas Joaquín Cabezas de León, se puso de parte de Coco Fariñas, en cuanto a la ejecución práctica de los mismos. A Joaquín Cabezas le gustaba repetir: «En la historia de las revoluciones democráticas, siempre ha existido una necesaria conjunción entre los que describen los métodos y los que los practican».

Por su parte Librado Linares intentaba, sin lograrlo, que Fariñas solo se circunscribiera a realizar trabajos de superación académica y metodológica. Algo totalmente contraproducente, debido a que el crédito por cada una de las acciones cívicas ejecutadas por Coco en aquella época, salían a nombre del MCR, lo que proyectaba a Linares García como líder en la región central.

Otra circunstancia que aceleró la ruptura entre Linares y Fariñas, fue que mientras «Decano» interactuaba como opositor no violento en un municipio pequeño como Camajuaní, Coco Fariñas estaba arraigado en la populosa ciudad de Santa Clara. Un centro urbano con casi 280 000 habitantes y cuatro grandes universidades, que aporta una gran población flotante.

Mientras Librado Linares reunía en Camajuaní entre 16 a 25 opositores, Coco Fariñas hacía encuentros, a los que acudían entre 35 y 50 disidentes. Razón por la cual, el Teniente Coronel Raúl Fernández Mederos y el Capitán Eduardo Castellón determinaron neutralizar a Fariñas con el pretexto de un delito común de Violación de Domicilio.

Para eso usaron al también Agente «Leoncio» de la DGCI, y una ficticia vieja riña con el Agente «Decano», que databa desde los tiempos del neutralizado intento de unidad opositora conocida por “Concilio Cubano”. Este Agente «Leoncio» se nombraba Luis Ramón Hernández Rodríguez y había usurpado con violencia la presidencia del Movimiento Acción Democrática (MAD).

Durante la creación de la Comisión # 11 de Concilio Cubano, en el año 1995, que correspondía a la antigua provincia de Las Villas, la Seguridad del Estado logró imponer el método de inteligencia conocido como «Dos títeres y un solo titiritero». Y contrapuso a sus infiltrados agentes «Decano» y «Leoncio» como los únicos contendientes por los cuales poder optar.

Continuara….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s