Represión Ilegal (I), Rolando Ferrer Espinosa.

Ferrer.jpg

Camino a Vegas Nuevas, Santa Clara, Villa Clara, 24 de enero de 2014, (FCP). La represión que realiza el régimen castrista contra los opositores pacíficos es ilegal. El Partido Comunista de Cuba, encabezado porel presidente de la nación, y por medio del brazo armado que es la Seguridad del Estado, en contubernio con otras fuerzas del Ministerio del Interior, viola las Leyes y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Desde su inicio, la Constitución cubana habla de democracia, de libertad política, y de justicia social. El Artículo 1 dice: “Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”.

Este artículo antes expuesto no se cumple por el régimen en la práctica diaria. Cuba no es un Estado organizado con todos ni para el bien de todos, no existe democracia ni la república es realmente unitaria, pues hay fragmentación política. Además que se es reprimido por pretender disfrutar de libertad política y la justicia social brilla por su ausencia.

Dice la Carta Magna que Cuba es un Estado organizado con todos y para el bien de todos. Esta es la imagen que le quieren vender al mundo en relación con el Sistema Social, Político y Económico Castrista, se pretende anular a los que por política no son tenidos en cuenta en la organización de la sociedad, a los que se les depara todo tipo de brutal represión. Se cumple el principio de que no son todos los que están, ni están todos los que son.

Los opositores cubanos se acogen a los Derechos Constitucionales. La oposición política que realiza una parte de la ciudadanía es por demás pacífica, se rechaza la violencia como método de lucha y se enmarca en los postulados constitucionales de: Libertad de Expresión, de Reunión, de Religión, de Manifestación, de Asociación y de Prensa en lo fundamental.

A pesar de que en la Constitución, Artículo 3, se relata que: “Todos los ciudadanos tienen el Derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso”, los cubanos renuncian a la violencia ante la violación, por parte del régimen, del orden político, social y económico establecido por esta Constitución.

En el Artículo 10 se refiere que todos los Órganos del Estado, sus dirigentes, funcionarios y empleados, tienen que actuar dentro de los límites establecidos por la Ley. Aquí se dice que ni los oficiales de la Seguridad del Estado, ni alguien más, están autorizados a violar cualquiera de los preceptos de la Constitución u otra Ley, por el contrario deben velar por su cumplimiento.

Para los gobernantes totalitarios de la Isla, los opositores no son considerados ni personas en el sentido de la exclusión total con que los designan, que incluye la Legalidad. Sin embargo, el Artículo 41 de la Constitución dice: “Todos los ciudadanos gozan de iguales Derechos y están sujetos a iguales deberes”.

El Artículo 42 proscribe, y señala sanción por Ley, la discriminación por cualquier motivo lesivo a la dignidad humana. Dentro del contenido de este precepto se incluye la discriminación por motivo de opinión política, más aun cuando está contenida la represión por medio de la agresión física a las personas, las ofensas verbales, los arrestos y la encarcelación.

Objetivos Comunes y Enfoques diferentes (II).Ramón Jiménez Arencibia.

Ramon.jpg

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 15 de noviembre del 2013. (FCP). Los que presenciaron los actos vandálicos ejecutados por las bandas fascistas, y los elementos Parapoliciales, orientados por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y dirigidos por la Policía Política, han quedado consternados. Estos deben haber llegado a la conclusión, de que hay un fuerte sector en el Estado y en el Partido, que se niegan a todo cambio político.

Durante varios fines de semana estas fuerzas disputaron las calles a las Damas de Blanco y a la oposición pacífica. Las fuerzas gubernamentales incitaron a personas ignorantes de las realidades políticas y sociales que vive el país, a lumpens sin ubicación social alguna, a golpear e insultar a los patriotas que reclamaban respeto por los Derechos Humanos.

Estas fuerzas han triunfado momentáneamente al imponer la existencia y el reconocimiento de un Partido Único. Pretenden con las medidas económicas que se han visto obligados a aceptar, ganar tiempo y así prolongar la continuación del totalitarismo en el poder.

Estos personajes de la extrema izquierda sueñan con una vuelta atrás de la historia, consideran que el mundo puede involucionar hacia los regímenes de terror que fueron expulsados de la Europa del Este, y de la antigua Unión Soviética. Por eso encuentran apoyo internacional en las fuerzas obscurantistas y retrógradas del continente.

La unidad monolítica e indestructible en las filas del Partido y del Estado dejó de existir, y seguirá resquebrajándose en la medida que la crisis económica y política se agudice. El partido es incapaz de trazar un rumbo correcto en medio de la compleja situación que vive la humanidad.

Existe un radical proceso de transformaciones a escala planetaria conocido como globalización. Esto no es nada más que es el resultado de los esfuerzos de la especie humana durante siglos en busca del progreso. Hoy lo vemos coronado con una revolución científico-técnica de alcances incalculables.

Seguirán las contradicciones y la lucha dentro del seno de la dirección del partido y del Estado. Contradicciones estas que resultan insalvables, dentro de la nomenclatura oficial. Continuarán las diferencias entre la extrema izquierda y la moderada, entre los que quieren cambios sustanciales, y los que frenan cualquier avance.

Ninguna de las tendencias en disputa, están verdaderamente interesadas en que el país avance hacia la democracia verdadera, el Estado de Derecho y una Economía de Mercado. La correlación de fuerzas que se establece entre ellas se refleja en su accionar diario.

En el aspecto económico, la izquierda moderada impone sus criterios que se traducen en los tibios cambios que se aplican, y que se denominan actualización del Nuevo Modelo Económico. En el plano político la extrema izquierda se lanza desesperadamente contra todo lo que consideran puede poner en peligro la esencia del sistema totalitario.

Por eso agrupan todos los fines de semana a la escoria, lumpen y delincuentes comunes sin principios para efectuar los actos de repudio. Muchas de estas personas viven permanentemente bajo la amenaza de la Ley de Peligrosidad Social y el de ser condenados sino cooperan con la Seguridad del Estado.

Otros participantes en estos vandálicos hechos lo hacen con pleno espíritu oportunista. Aspiran a cumplir una misión en el exterior como cooperante, uno de los caminos más seguro para mejorar sus agobiantes condiciones de vida. La extrema izquierda le asegura cumplir sus objetivos si participa en la represión contra los opositores.

Cada domingo las fuerzas de la izquierda que se oponen a los cambios, incitan a estos elementos sin escrúpulo alguno a golpear y agredir a los defensores de la libertad. No todos comparten estos métodos, y lentamente la opinión pública sale poco a poco de ese largo letargo en que el régimen la ha mantenido durante más de medio siglo.

A los enemigos de la libertad les molesta que Damas de Blanco y opositores circulen por las calles de Santa Clara.
A los enemigos de la libertad les molesta que Damas de Blanco y opositores circulen por las calles de Santa Clara.

Revolución y Derechos Humanos (III), Rolando Ferrer Espinosa.

Ferrer.jpg

Camino a Vegas Nuevas, Santa Clara, Villa Clara, 12 de julio de 2013, (FCP). Continuamos el análisis comparativo de la Declaración Universal de Derechos Humanos con la Ley de Leyes cubana. La Declaración en su Artículo 2, inciso (1), trata de los Derechos y Libertades que tiene toda persona, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, opinión política o de cualquier otra índole.

Es de primordial interés en nuestra presentación, lo relacionado con la opinión política. Ya que Cuba no admite, por el régimen totalitario que gobierna, que se tenga una opinión política diferente a la de los comunistas, y se sufren represalias por mantener una posición personal de este tipo, donde se puede resultar detenido, recibir una golpiza y hasta ser objeto de una sanción.

También el propio Artículo de la Declaración, en el inciso (2), abarca otras condiciones. Aquí se enfatiza en que no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio no autónomo o sometido a otra limitación de soberanía.

La intención de los Legisladores con este Artículo de la Declaración es garantizar los Derechos y Libertades sin distinción alguna. Tal y como se expresa en el contenido del mencionado precepto, que mostramos con amplitud en el primer párrafo de este trabajo periodístico, con las posibles causas que hacen la distinción de personas.

Llevado al plano de nuestra Carta Magna, vemos como toda intención de igualdad de la Declaración queda truncada, es decapitada aún sin nacer. Pues el Artículo 5 de la Constitución de la República declara al Partido Comunista de Cuba como único posible en la organización y dirección de la sociedad y la economía de la Isla.

Este propio Artículo Constitucional condena a los más de 11 millones de cubanos a vivir bajo el yugo comunista, con el Marxismo-Leninismo como ideología para siempre. A pesar de quedar demostrado en la práctica la ineficiencia del Sistema Comunista como sistema social, político y económico, el régimen no admite la necesidad del cambio y la creación de un Estado de Derecho.

En el Artículo 3 de la Declaración Universal se toca el tema del Derecho a la Vida. Dice textualmente: “todo individuo tiene Derecho a la Vida, a la Libertad y a la Seguridad de su Persona“, claro está que sin acondicionamiento alguno de raza, color, sexo, idioma, religión, origen, posición económica, opinión política o de cualquier otra índole.

Para el régimen totalitario de los hermanos Castro, el Derecho de los individuos a la Vida es un anuncio con trasfondo político. El sistema le ofrece a la población una vida sin calidad, llena de limitaciones económicas, apenas las personas tienen para mal alimentarse y el no andar desnudos, con un alto índice de población sin vivienda confortable y agua potable.

No se puede hablar de Derecho a la Vida en Cuba. Pues en una nación donde no se le da la importancia que verdaderamente tiene el cómo viven los ciudadanos, donde cada cual se las arregla como puede para subsistir, donde el sistema político pone a hermano contra hermano, y se violan los Derechos Humanos más elementales, entonces de qué Derecho a la Vida hablan los comunistas.

Tampoco se puede hablar de Derecho a la Libertad. No hay Libertad de Expresión, ni de Religión, ni de Asociación, no se puede hacer nada que esté separado de la política del comunismo, en Cuba se es comunista o no se es nada, y no se es nada porque los Órganos Represivos se encargan de que quien está en contra, prácticamente No exista.

Además de las falta de Libertades expresadas, podemos añadir que no hay Libertad de Pensamiento, ni de Movimiento. Somos prisioneros todos en nuestro propio país, no se permite que pueda visitarse lugares del territorio nacional a los ciudadanos normales, por ejemplo los reservados al Turismo Extranjero, y no se puede residir a voluntad propia en la Ciudad Habana ni en Varadero.

Como último tópico de este Artículo de la Declaración, nos referiremos al Derecho a la Seguridad de su Persona. De lo cual coincidimos en que si no hay Estado de Derecho en el país, y los órganos represivos violan la integridad de las personas que no le deben cuenta a nadie, y en el tema de Procesamiento Penal se carece de las Garantías Procesales para los encartados en las investigaciones, entonces ¿Qué Derecho a la Seguridad de su Persona?

Darwin, Murphy y Castro, Carlos Alberto Martínez Muñoz.

Carlos Alberto.jpg

El Condado, Santa Clara, 24 de mayo del 2013, (FCP). Un nuevo espacio de debate y reflexión se ha abierto en la ciudad de Marta Abreu. Se trata del Foro del Instituto Patmos, cuya primera sesión tuvo lugar el 28 de febrero de 2013 en el Seminario Bautista de Santa Clara, con el tema “Evolución vs. Creación”.

Tuve el honor de ser invitado y de estar entre los cuatro panelistas del primer Foro. Asistí no sin cierto recelo, pues indudablemente pisaría “territorio enemigo” en la vulnerable condición de minoría numérica. ¿Qué me tendrían reservado, la horca o la hoguera?

Ninguna de las dos, afortunadamente. Lo único que me esperaba era un auditorio religioso bien atento y respetuoso, lleno de personas con ganas de participar y compartir sus ideas. Un clima distendido se impuso desde las primeras palabras del presentador del foro.

Mi turno para hablar fue el cuarto y último, luego de que los panelistas anteriores disertaran de creación, de la posición de la iglesia ante la evolución y de ateísmo, materialismo y ciencia. Mis sandalias de alta tecnología, mi título de cinta negra en atletismo y la puerta abierta del local disiparon mis últimas preocupaciones.

Durante mi intervención hice una exposición general y concisa, donde aclaré varios conceptos usualmente confundidos, con un lenguaje lo más coloquial posible. Expliqué, entre otras cosas, qué es la Biología Evolutiva y cuáles son las pruebas directas e indirectas de la evolución.

De más está decir que en el espacio para las intervenciones del público los asistentes me hicieron varias preguntas. Fue un momento muy agradable pues, independientemente de que no compartiéramos la misma cosmovisión, noté que me habían escuchado. Además, es siempre un placer responder preguntas inteligentes.

Finalmente, hice un llamado a todos los presentes a preservar la diversidad biológica y cultural de nuestro planeta. Para ello me basé en un presupuesto sencillo y coherente: si toda la creación es obra de Dios, esta es sagrada y debe ser protegida.

Antes y después del primer Foro del Instituto Patmos, volví a consultar varios materiales sobre la vida y la labor científica de Charles Robert Darwin. En uno de ellos reencontré esta aguda frase suya: “La Historia se repite, ese es el gran error de la Historia”.

Ello me trajo a la mente otras frases, que forman parte de un conjunto de jocosas e incisivas verdades de Perogrullo conocidas como “Leyes de Murphy”. La más general de todas expresa que “todo lo que pueda ir mal irá mal”, y la más divulgada plantea que “la tostada siempre cae con la mermelada para abajo”.

En nuestro contexto nacional la más aplicable de las Leyes de Murphy es la Teoría de las Colas, según la cual la cola de al lado siempre avanza más rápido, y si usted se cambia la ley no cambia. Sin embargo, la que más se aviene hoy a nuestra realidad no es esa, sino otra.

Esta ley dice que “cuando una burocracia comienza a implementar medidas para mejorar su eficiencia, inmediatamente se vuelve indistinguible de su predecesora”. No se me ocurre una Ley de Murphy más relacionada con la “actualización del modelo económico cubano”, impulsada por Raúl Castro y el Partido Comunista de Cuba.

Con la mencionada actualización, el gobierno no hará más que repetir el muy recordado e inefectivo “proceso de rectificación de errores”. Darwin y Murphy se dan la mano, confluyen burocracias e historias repetidas, y Raúl Castro reinventa a su “Gran Hermano”. Tomen sus palomitas y siéntense, que esta película ya ha empezado.

1ro de Mayo una Demagogia Gubernamental, Rolando Ferrer Espinosa.

Ferrer.jpg

Camino a Vegas Nuevas, Santa Clara, Villa Clara, 3 de mayo de 2013, (FCP). Para todo el mundo se celebra el 1ro de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores. Las naciones donde existe democracia consideran esta fecha como una festividad, y sus gobiernos garantizan el noble ejercicio, voluntario, de las actividades sindicales con la participación del gremio obrero.

En Cuba la Constitución de la República, según se dice, “ampara a los ciudadanos en sus perspectivas laborales“. La Carta Magna en el Capítulo VII de los Derechos, Deberes y Garantías Fundamentales, en los Artículos del 45 al 49, trata el tema. En la práctica diaria la situación se comporta muy diferente y se viola todo lo constituido en este documento.

Además del Cuerpo Legal Constitucional, está el Código de Trabajo que particulariza en detalles las diferentes circunstancias para los empleados y el empleador. Aquí también está normado en todo lo posible el vínculo laboral, y esta ley como todas las demás promulgadas en Cuba, al final solo se encarga de maniatar a los obreros en el posible reclamo de sus derechos.

También se cuenta con leyes “protectoras para los trabajadores”. Entre las mencionadas leyes y normas está la de Protección, Seguridad e Higiene del Trabajo y el Sistema de Seguridad Social, que aparentemente dignifican el desempeño de los trabajadores en Cuba, cuando en realidad solo compromete a los obreros con el sistema político y el Estado totalitario comunista.

La Cuba de hoy nos muestra un país con una situación política, económica y social desfavorable para el pueblo, y por ende para los trabajadores. El trabajo en empresas del Estado Castrista se hace inseguro e inestable, en cualquier momento se puede quedar desempleado o desplazado a un puesto ajeno al que ostenta por la especialización técnico-laboral.

Igual sucede con los Trabajadores por Cuenta Propia que viven en una incertidumbre total. No se está seguro de que las tarifas por los conceptos de pago al Estado se mantengan estables, pues a diario implementan cambios y surgen nuevas normas o se varían las condiciones laborales contratadas, todo lo cual perjudica las posibles ganancias de las pequeñas empresas.

Los trabajadores cubanos son explotados por el Estado. Independientemente de donde se trabaje o del nivel técnico-profesional que se tenga, los salarios son incompatibles con los precios de los productos necesarios para la vida, por ejemplo, un salario medio ni siquiera alcanza para adquirir el calzado de la familia en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) o de otro tipo.

Hay discriminación para trabajar por razones de política. A los Disidentes no se les permite laborar en las entidades del Estado, y cuando algún trabajador se declara abiertamente contrario o con opiniones desfavorables sobre el régimen, es expulsado del trabajo por medio de pretextos aparentemente legales, cuando en realidad es por la Idoneidad Política.

Todas las Secciones Sindicales Cubanas responden a los intereses del régimen comunista. Los trabajadores son traicionados por la organización que los debía defender de la administración, pues los sindicatos son rectorados por el Partido Comunista de Cuba (PCC), que les da orientaciones para trazar sus lineamientos y política de trabajo con los afiliados.

El día de los trabajadores en Cuba se convierte en actos políticos en favor del régimen. El formato y el contenido de las actividades “para y por los trabajadores“, cumplen objetivos políticos del gobierno en su propaganda de falsa imagen para el mundo. Los asistentes a estos, en su mayoría, lo hacen en contra de su voluntad, amenazados por la administración y el PCC.

Quienes tienen la tarea de dirigir las masas de obreros, son designados por el PCC. Es el Partido a las distintas instancias, desde la base hasta la dirección nacional, el que designa a los cuadros sindicales, provenientes de la única organización política reconocida oficialmente en el país, para así lograr sus objetivos estatales, por lo que los Sindicatos Obreros son una Demagogia Estatal.

Sin Estrechez de Pensamiento, Ramón Jiménez Arencibia.

Ramon.jpg

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 7 de diciembre del 2012, (FCP). Es difícil en medio de tan complejas circunstancias nacionales e internacionales encontrar el camino correcto. El laberinto de problemas al que se enfrenta la humanidad obliga a los estudiosos de los diferentes campos de la ciencia, a los dirigentes políticos, religiosos y sociales a realizar análisis más objetivos de la realidad.

Los enfoques que desde las posiciones ideológicas más divergentes se hacen, recogen los principales aspectos de la situación política y económica del país. También las posibles soluciones a la crisis, en un contexto donde se creen las condiciones necesarias que den rienda suelta y a la vez estimulen el desarrollo de las fuerzas productivas.

Actualizar el Modelo Económico Cubano resulta igual que si el conferencista hablara del Socialismo del Siglo XXI o pintar de un color atractivo la fachada para mantener dormido en los laureles a los incautos. Los que dirigen el país se han visto obligados a desechar muchos conceptos enarbolados por los fundadores de su doctrina política.

Toda la propaganda desplegada, alrededor del concepto “Actualización del Modelo Económico Cubano” es justificativa. Está dirigida fundamentalmente a justificar algunas de las medidas de carácter económico y no política, que ha empezado aplicar la élite gobernante, con vistas a garantizar la continuación del régimen actual.

Los cambios que se producen en la esfera de la economía no pueden ser calificados de sustanciales. Ninguna de las leyes aprobadas tiene el objetivo de crear una clase media fuerte. Muchos son los factores que el gobierno ha instrumentado para evitar que esto suceda. Los impuestos ascendentes y el ejército de inspectores desplegados cumplen esa misión.

Muchos amigos y hermanos dentro de la oposición confunden las medidas adoptadas, que integran el cuerpo de los Lineamientos sobre la política Económica y Social. Buscan cierta similitud con la Glasnost y la Perestroika. Tamaño error, la Perestroika sí puso en movimiento la vida social de la desaparecida Unión Soviética.

Con objetividad se puede considerar que la misma despertó sus fuerzas creadoras, infundió en la gente esperanzas de poder salir del atolladero al que lo habían conducido 70 años de totalitarismo. El inmovilismo dejó paso a una nueva terminología: la de la Perestroika, lo que significó una nueva mentalidad, reforma del sistema político y democratización.

Por esas simples cosas encontramos más diferencias que similitudes con la Actualización del Modelo Cubano. En Cuba no existe cambio político alguno, sigue vigente la dictadura de un solo partido, cuya política es un freno al espíritu emprendedor de los cubanos. Se priva a este del derecho a elegir y ser elegido a los más altos cargos de la nación.

Es evidente que el régimen para mantener el status político actual ha emprendido pequeños cambios económicos. Han surgidos cientos y miles de pequeños propietarios, tanto en la ciudad como en el campo. Es decir que al lado del estatismo más absoluto han surgido nuevas formas de propiedad.

Esto no significa que el sistema disfuncional que ha prevalecido durante más de medio siglo comience a cambiar. Raúl insiste en que todos deben cambiar la mentalidad, para estar a la altura de los cambios efectuados. Pero como marxista que se proclama debe saber que si no cambia los cimientos sobre los que descansa una economía ineficiente, esta sigue enferma.

No se perfila por ninguna parte el modelo económico que debemos construir. Las tibias Reformas aplicadas no podrán sacar al país del marasmo económico a que la condujo el totalitarismo. Lo que ocurre hoy tiene un nombre, oportunismo. Todo lo que los gobernantes hacen no es por el futuro económico del país, sino para salvar La Dinastía de los Castro.

Sin estrechez de pensamiento, vemos con preocupación que no existe el interés por parte de los dirigentes del Partido Comunista de Cuba, única fuerza política permitida en el país, de profundizar en las pequeñas reformas aplicadas. Al contrario, actúan como un mecanismo de freno, como una pirámide burocratizada para ahogar la iniciativa individual.

Las Votaciones Libres los Desmienten, Carlos Valhuerdi Obregón.

Carlos.jpg

Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 9 de noviembre de 2012, (FCP). Todo parece indicar que bajo la administración de Barack Obama la economía de los Estados Unidos de América (EE.UU.) va recuperándose. Si así no fuese el pueblo de ese país en elecciones verdaderamente libres, democráticas y plurales jamás le hubiese reelegido para un segundo mandato. Su elección echa por tierra otros mitos divulgados por los Castro.

Todo ese cuento con el que la dictadura castrista ha tratado de engañar a los cubanos se les ha desmoronado al fin, pues Obama no es blanco, ni anglosajón y mucho menos protestante, ya que ni siquiera es cristiano. Tampoco se creen el relato del racismo despiadado que “aún persiste” allá contra los negros, según afirman los voceros del régimen: “allí hasta les echan los perros”.

Tampoco es creíble el estancamiento y la agudización de la crisis en los EE.UU., crisis por la que atraviesan todos los países del orbe. Claro que jamás mencionan que la crisis, la paralización y la depauperación en la que los Castro han sumido a Cuba es estacionaria y progresiva, aquí la dirección desacertada de la economía y la política han generado desidia y desconfianza.

Entre las mentiras derrumbadas el martes 6 de octubre estuvo la de no admitir por años el status ostentado por Puerto Rico desde 1952, o sea, el de Estado Libre Asociado, al cual los comunistas le endilgaron aquello de que no eran libres, sino colonia de los EE. UU. Desearían los cubanos haber tenido ese status, ya que tener presidentes como los Castro los ha llevado a la ruina.

Los borinqueños aunque son ciudadanos estadounidenses desde 1917 no tienen derecho a votar por el presidente de ese país y su representante en el Congreso tampoco puede votar allí. En estas elecciones prefirieron como su nuevo gobernador a Alejandro García Padilla, también y paralelo a las elecciones se realizó un plebiscito para decidir el status de esa isla caribeña.

Se realizó una doble Consulta Popular. Primeramente se les cuestionó si deseaban permanecer como Estado Libre Asociado (ELA), para un 46, 01% de respuestas afirmativas y un 53, 99% que deseaba cambiar esa situación. La segunda pregunta tenía un triple cuestionamiento que indagaba si ese nuevo estatus era permanecer como ELA, ser libres o ser un Estado más de la Unión.

Arrojó esta última interrogante que el soberano pueblo puertorriqueño en un 61,15% desean ser el Estado número 51 de esa gran confederación. Esta es otra diferencia con los cubanos, pues allá la soberanía recae en el pueblo, aquí la ostentan solo los Castros, los demás son súbditos que han perdido su condición de ciudadanos al no tener voz, ni participar de elecciones libres y directas.

El periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, haciéndose eco de TeleSur, divulgó la posición ambigua de un borinqueño, aunque tergiversándola, pues este al no estar de acuerdo con ninguna de las tres opciones anteriores, planteó que se adhería a una cuarta postura. Llamaría a la misma Estado Libre Asociado Independiente, pero esto no lo expresó así Granma.

Alegó además este inadaptado personaje que todo aquel que no votó pertenece de hecho a su grupo fantasma, en el que hasta hoy solo cuenta él. En esto se parece a Fidel Castro, pues en las votaciones internacionales, cuando han condenado a su gobierno por violación de los derechos humanos, todos aquellos países que se han abstenido de votar, él siempre los contó a su favor.

Es bueno aclarar que la tergiversación del Granma consistió en divulgar erróneamente que en el triple cuestionamiento en vez de votar por ELA la boleta decía Estado Libre Asociado Soberano, status al cual describía como unión entre iguales. Verdaderamente, esta o la fórmula ideada por el puertorriqueño entrevistado, resultan ambas realmente ambiguas y contradictorias.

No se puede ser un ELA y a su vez ser independientes como aseveraba su inventor por TeleSur, ya que toda asociación crea vínculos y obligaciones con quien uno se agrupe, ya sea esta unión más o menos formal. Después de tres consultas anteriores (1967, 1993 y 1998) es la primera vez que la postura de la estadidad obtiene el mayor por ciento de los votos.

Solo falta que el Congreso de los EE. UU reafirme esta decisión para que se haga realidad el deseo del pueblo puertorriqueño de ser estadounidenses a plenitud. Aspiración esta que siempre había quedado en segundo lugar, aunque con estrecho margen de diferencia con respecto a la permanencia de la isla en la condición de ELA, porque los independentistas obtenían el mínimo.