Perfiles de la Oposición

Inauración de la Agencia Virginia Press, sede en calle A número 12 y Prolongación de Marta Abreu. En la foto Ana Margarita Perdigón, Tur Valladares, Javier Sol, Yesmy Elena, Alexis Oms y otros espirituanos.

Perfiles de la Oposición

Ayuno en apoyo de los presos políticos, en la foto Roque Emilio Martínez Angulo, Enriquito, Hidalberto González, Olga Lilia, Yesmy Elena, Alexis Oms, Rivalta, Alberto, Celestino Hernández,Ernesto Garrido y otros opositores de Villa Clara.

Meditación de un Corrupto III, Guillermo Fariñas Hernández.

La Chirusa, Santa Clara, Villa Clara, 11 de noviembre del 2010 (FCP).Valentina miró a la madre de su peor alumno y ante la propuesta respiró tan profundo que sintió frío en su pecho. Pensó interna y sinceramente: “Coño, como ha cambiado la sociedad socialista… por la que casi me morí”.

La progenitora de aquel desastre académico nombrado Jonathan, no se le había ido por las ramas, pues la muy cínica le disparó directo al pulmón. Se veía que era una alta y muy segura en sí misma, gerente de una Tienda Recaudadora de Divisas (TRD) y como toda gran tecnócrata, para ella casi todos los seres humanos tenían un precio.

Sin ambages de ningún tipo le reconoció, que su vástago era un desastre en cuanto al rendimiento escolar. Además de acotar, que ella y nadie más se consideraba la principal culpable de aquello, porque se lo consentía casi todo y Jonathan se conducía como un auténtico y malcriado “Hijo de papá”.

Al fin y al cabo, como gran gerente y economista que era le expresó abiertamente a Valentina, sin pelos en la lengua, que su muchacho era demasiado inteligente. Y si hacia lo que hacia, en su método personal, era sólo para desafiar a los adultos y por eso no le daba la gana de estudiar.

Con asombro, aquella veterana maestra en un cómplice silencio estuvo de acuerdo con su contraparte, la “Nueva Rica”. Aquel adolescente era verdaderamente un genio escolar, al que no le daba el deseo de estudiar y trataba constantemente de ser el centro del aula, a costa de desafiar la disciplina de los profesores.

No le quedó más remedio a la “Vieja Valentina”, como ella era nombrada a sus espaldas, que oír una frase que la estremeció hasta el último nervio de su ya maltratado cuerpo. Las palabras fueron: “Si me apruebas al muchacho, todos los meses te entrego un Módulo Gerencial y 25 pesos convertibles”.

Tuvo ganas de gritarle en su propia cara: “No me vas a comprar descarada, yo no me vendo y soy una pedagoga honesta que vivo de mi sueldo”. Pero Valentina entendió al instante, que ella no iba a tener el valor suficiente para alzar su voz y mucho menos, para rechazar tamaña oferta material.

Recordó como la habían bajado de las lomas del Escambray, el comandante Félix Torres, para que aprendiera a coser en una escuela de La Habana. Aquel experimento se nombró Escuelas de Superación para Niñas Campesinas “Ana Betancourt” y su directora fue la después psiquiatra infantil Elsa Gutiérrez.

Pasado un tiempo, aquella avispada “guajirita” estudió magisterio y comenzó a ejercer en una escuela de Santa Clara, antigua provincia de Las Villas. Continuó superándose como profesional y ya por último estudió en el Instituto Superior Pedagógico “Félix Valera”, ahora Universidad Pedagógica, allí se hizo Licenciada en Geografía.

Desde el año 1982 hasta 1984, estuvo destacada como maestra en las montañas de la Nicaragua Sandinista. En esas peligrosas circunstancias las guerrillas “Contra” la persiguieron, por adoctrinar al campesinado sobre el comunismo y no la hicieron prisionera o una mártir… por puro milagro.

Después, ella llegó hasta ser directora de varias secundarias, puesto que era una “apagafuegos” nata. Donde quiera que existiera en la provincia de Villa Clara una Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC) con problemas, para allí era enviada la profesora Valentina a arreglarla.

Ya cerca de los años 90 del pasado siglo XX, Valentina resultó promovida a ser dirigente del Sectorial Provincial de Educación. Su trabajo fue valorado tan positivamente, que en 1989, ella junto a su única hija se ganó un viaje turístico, a la hoy desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Pero arribó en 1990, algo denominado “Período Especial” por los gobernantes cubanos, que era la manera eufemística de decir “Crisis Económica”. Pues, de un día para otro se cayeron todos los países del “Campo Socialista Europeo” y como si fuera poco, después se derrumbó hasta la propia URSS.

Todo se trastocó en el interior de Valentina, porque comenzó a ver a las personas, ya fueran estos compañeros de trabajo o vecinos, cambiar su ideología marxista y fidelista por prebendas capitalistas. Ella no quiso entender que el factor económico es el esencial en una sociedad y que el hombre piensa como vive.

Renunció a dirigir en el Ministerio de Educación, puesto que ella misma entendió, que estaba de allí de más. Ahora, las todavía llamadas “Misiones Internacionalistas” no eran otra cosa, que ir a la búsqueda de “pacotilla” barata a Venezuela, Bolivia o Ecuador y después venderla dentro de Cuba para hacer mucho dinero.

Se negaba a jubilarse debido a que poseía una situación material precaria, porque su hija no había querido estudiar y era madre de un niño. El padre de su nieto era un hombre que la embarazó y jamás se le volvió a ver el pelo. Ella era el único sostén seguro de la casa… que semejaba a un infierno.

Le dio la mano a la prepotente gerente y se dijo para sí misma: “Bueno, si no lo hago yo… otra de mis compañeras lo hará, así que mejor me trago un sapo y puedo comprarle un guante de béisbol a mí nieto”. Su boca la traicionó, cuando le expresó a la madre de Jonathan: “Está bien mamá… pero que sean 35 pesos convertibles”.

La Escuela es para los Revolucionarios, Licet Zamora Carrandi.

Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 4 de noviembre de 2010, (FCP). La primera reunión de padres del curso escolar, 2010-2011, llegó por fin, esperada por los progenitores de los alumnos del IPU: capitán Roberto Rodríguez del municipio de Santa Clara, que recién se estrena como preuniversitario. A la cita sólo acudieron estos, pues supuestamente se trataría de poner los puntos sobre las íes, según su directora, quien se presentó de modo no muy cordial.

Por el orden de asuntos a tratar, el primero fue las vicisitudes que ha tenido el nuevo curso con la reconstrucción del centro que se encontraba en estado deplorable. Luego de todas las explicaciones en materia de construcción se dejó bien claro, que si es cierto, que todavía no se había culminado la obra, también es real, que se habían pasado del presupuesto asignado.

Pero nada, todo parece indicar, que los allí presentes no se dieron cuenta u optaron por no hacerlo sobre la información económica ofrecida, pero nadie se expresó y mucho menos preguntó nada. Al escuchar las palabras de la directora la señora que estaba a mi lado parada acotó: “¡Qué susto yo pensé que nos iban a pedir dinero para acabar la escuela!”.

De inmediato la directora pasó a abordar el tema de la falta de respeto de los padres, porque hubo un papá que le fue a reclamar el porqué ella le había gritado a su hijo llamándolo por el color de su piel, el padre se ofuscó y según reclamó, palabras muy feas le dijo. Esta señora muy dolida se paró a proferir amenazas a los padres como si fueran menores de edad y culpables.

Está claro que no se logra predicar en calzoncillos, no se puede exigir a los estudiantes lo que no se les enseña y mucho menos cuando no se les respeta. Si la directora fue agredida por un padre fue porque ella agredió primero al estudiante, comportándose como toda una racista y profiriendo palabras agresivas inconcebibles en una pedagoga.

Es conocido por todos que los estudiantes en este país no tienen ningún derecho a que se les respete y que son tratados como perros. Constantemente están sufriendo violaciones a sus derechos civiles. El desconocimiento de las leyes y de la carta Universal de los derechos Humanos de la cual Cuba es firmante atenta contra cualquier reclamo en caso de transgresiones.

Ya en el aula, la Profesora general Integral (PGI), del grupo décimo 14, nombrada Gudelia Martínez Nasco, preguntó por los padres de Luis Felipe Campos Zamora para hacerles saber que su hijo no mostraba ni el más mínimo respeto por sus profesores. Todo se debía a que el estudiante no traía el cinto de color negro como lo exigen en la escuela, sino amarillo.

De inmediato se le solicitó el Reglamento Escolar para saber si el mismo exige el uso del cinto y si tiene que ser negro, azul o blanco como alega ella. El asunto es que la PGI se negó a entregar el documento y profirió amenazas, aseguró que ella era guevariana y que su grupo tenía que llevar los principios del Che Guevara.

Por otra parte trataba la guía de arrancarle a los padres algún tipo de compromiso que no salió por ningún lado, aunque reconoció que ya los cubanos nos encontrábamos fatigados. Esta frase dejó a todo el mundo pensativo, pues no explicó el porqué de su expresión luego de las arengas revolucionarias, lo que pone al descubierto su doble moral.

Bajo la consigna “La escuela es para los revolucionarios”, continuó el desarrollo de aquella reunión, que ha decir verdad se habló de tantas cosas inútiles, que no van a resolverle el problema docente a los estudiantes. Se puede llegar a asegurar, que es todo un insulto a la inteligencia pararse a decir cosas, que ni los mismos dirigentes a estas alturas se las creen.